ESLA
Fascinado por el movimiento que mecía el húmedo lecho que tenía a los pies, olvidó durante unos instantes preciosos la pérdida de altura. Desprenderse del ala en el aire fue fácil y cuando entró en el agua ya se había desabrochado la cremallera del mono hasta la cintura, dentro terminó de bajarla y aflojarse las correas del arnés. A medida que se hundía la luz se iba difuminando y antes de quedar…











