Darlon || El abrazo de la soledad
Cada cual tiene su propia visión de la soledad. Depende del momento en el que te encuentres, tu estado de ánimo, tu situación social, podemos percibir este concepto como algo bueno o como algo malo. En muchas ocasiones me gusta mantenerme alejada del mundo, dispersa en mis pensamientos, en mis historias y en las respuestas a preguntas que en un momento dado van pasado por mi cabeza. Sin embargo, ¿porque sentimos ese sentimiento de soledad que parece que nos devora por dentro?
Mucha gente, yo incluida, nos hemos sentido abrumados alguna vez después de una situación complicada. Miramos a nuestro alrededor, y aún estando rodeados de nuestros seres queridos te sigues sintiendo solo. Muy solo. Esa soledad nos hace distanciarnos aún más de todos, porque… ¿de qué sirve estar con gente que no te hace sentir bien?
Tal vez os estaréis preguntando si estoy bien o si me pasa algo, lo cierto es que esto no es más que una introducción para que os hagáis una idea del poder que tiene esta criatura para cazar a sus presas.
Vive en el subsuelo, duerme durante unas 3 semanas dependiendo del tamaño de su presa. Se les conoce como Darlons, una criatura ciega y carente de ojos pero con una habilidad extraordinaria para sentir el movimiento, los seísmos producidos por otros seres al caminar cerca de él, y una eco-localización casi imperceptible para cualquier oído. Produce un sonido, pero es casi como el soplido de un leve viento, pero eso no es lo que más asusta de esta clase subterránea. Tiene la capacidad de mandar una serie de ondas hacia su objetivo para que este sienta ese estado de soledad y termine alejándose de su manada, siendo una potencial víctima de un Darlon hambriento.
Normalmente se mueve por debajo de la tierra, creando grandes y robustos túneles que excava con sus 4 extremidades superiores, en este proceso, cierra todos los orificios de su cuerpo para evitar que estos puedan llenarle suciedad. Suele posicionarse debajo de sus objetivos o, si se da el caso de que sale a la superficie, este se mantendrá alejado con su enorme cola señalando hacia donde esté su presa, así a medida que se le vaya acercando su cola rodeará al objetivo para controlar mejor sus movimientos y finalmente se abalanza sobre ello paralizándole por completo con su potente veneno situado en su torso entre millones de agujas.
Los Darlons tienen despensas de comidas, unos agujeros con los que retienen a su futuro alimento aún vivo pero paralizado, este permanecerá ahí, en la oscuridad del abismo, iluminado por la completa soledad quien espera expectante a que mueran, tal vez de desnutrición, tal vez se les pase el efecto del veneno y caigan en la locura golpeando repetidas veces las paredes de aquel pozo de depresión que terminaría por convertirse su tumba.










