no sé si soy yo o cada uno de mis recuerdos
en el estómago huelo y sonrío se desangra la última página del libro bajo el filo del uni-verso
junto a David está David apoyando su cabeza en el manillar de una bicicleta bh heredada de un diario
New york-San Francisco ausente de vida aquella que da comienzo
al calvario de ser cucharilla reabsorbiendo el café silueta de un pene eyaculando smiles o un beso
un beso digo son tus uñas mordidas de rap inmóvil
aprehendiendo de ellas cada espacio que separa las palabras
he ahí el misterio el lenguaje circula por el cosmos
de las señales de tráfico un rojo no es signo de muerte
gritas yo era católico tú eras católico dios te abandonó deambulando por los pasillos del seminario
dilo fuiste tú viste a Dios una mañana en una estampita
no me ocultes soy Dios-Yo-Todopoderoso
soy Dios vendiendo tabaco a cincuenta céntimos Dios a cinco minutos de perder un tren Palencia-Vivir
Dios vestido de Jack Kerouac bebiendo zumo de piña bajo una fotografía de Lawrence Ferlinghetti
creo en Dios-Yo-Todopoderoso yo que solo creí en muerto muerto reducido a cincuenta kilos
cincuenta versos cincuenta lágrimas evaporándose
sobre la almohada para acabar mojando el sol
y beber David- el-hachís-de-la-anorexia que separó el hemisferio derecho del izquierdo
e introdujo en su interior a Peter Parker deprimido esnifando tequila en los bares de Mission Street
justo en el mismo instante en el que vomitábamos en pensiones de la calle montera donde el cuerpo
flotaba bajo un colchón relleno de jeringas de heroína
inyectando su jugo en aquella cicatriz que será un verano celebrando las entrañas
de cincuenta millones de playmobils mozambiqueños muriendo de hambre
bajo el reinado de las Cincuenta Grandes Memorias generadas por un Ipad
Tú- Yo-David hacedme el amor sobre una constelación de estrellas ninja en el que el videojuego favorito
de un niño sea un cigarrillo encendiéndose en la comisura de su llanto.
David Bobis ( Madrid, 1985), es trabajador social en un Centro de Acogida de Menores de la Comunidad de Madrid.
Ha publicado los poemarios Puñales en la garganta (ed. Mandala&LápizCero, 2010) , La sed de la arena (ed. Amargord, 2012) y Notas a pie de E.T.A (ed. Amargord, 2015).
Parte de su obra aparece en diversas antologías: Voces del Extremo "Poesía y dignidad" ( Ateneo de Logroño, 2011), El Camino del corazón solidario, las palabras dan de comer(Bohodón Ediciones, 2012 ), Campamento Dignidad. Poemas para la conciencia ( ed. Baladre, Zambra, Málaga, 2013 ) Voces del Extremo "Poesía y resistencia"(ed. Amargord, 2013) y Voces del Extremo "Poesía antidisturbios"(ed. Amargord, 2015)