Honrar el oficio que es sangre y latido llenándote las alas de libertad.
e.v.e. (Escritores)
seen from United States

seen from United States
seen from Vietnam

seen from Sri Lanka
seen from Sweden
seen from Vietnam

seen from Vietnam

seen from United States
seen from Canada

seen from United States

seen from Indonesia

seen from Slovakia
seen from Maldives
seen from Russia
seen from China

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Indonesia
seen from United States
seen from United States
Honrar el oficio que es sangre y latido llenándote las alas de libertad.
e.v.e. (Escritores)
La hoja me escucha, me abraza, me vuelve vulnerable a su blancura tan sublime que dan ganas de llenarla de emociones y sentires. Muchas veces ha sido consuelo cuando la voz apagada de mi corazón no podía hacerse oír... y mis lágrimas, mis pasos dolientes dejaban una estela de tristeza al roce de las palabras. En este momento recuerdo las letras que dejé volar, tantos espacios de tiempo comprendidos entre la primera y la última palabra... sin embargo, siempre se puede comenzar a soñar o retomar el sueño ya recorrido y dejarse envolver por el amor que jamás se fue, que crece día a día y nos invita a sonreír con las ganas colgadas en el pentagrama de la vida que se enreda entre las notas y la poesía. Lloré, amé, sonreí, dolí, sentí el frío de la soledad y también su amable caricia... soñé, volé, suspiré, me sumergí en la inspiración que me daba cada momento. Hoy sigo escribiendo porque si no lo hago, si no canto el amor que llevo en mí, me faltaría algo... una parte de mí que solo yo puedo darme.
Maru
Al leerte yo siento tu sinceridad, son hermosas mariposas que ondean en la brisa y se posan en las flores más hermosas de mi sonrisa.
e.v.e.
Se vuelve tan suave mi corazón al esbozarte en tiernos trazos sobre la página. Te miro de reojo y mis mejillas retoñan y se desdoblan sus pétalos al calor de tu presencia.
e.v.e.
Siempre son las hojas la voz del corazón para el escritor.
e.v.e.
Cada quien debe encontrar su estilo, sus propias palabras al escribir y la razón que lo mueve a hacerlo.
Porque las palabras son el alma que se brinda en ellas y la verdadera intención que guardan en su corazón cuando las siente.
Maru
El alma de un poeta y de un escritor es sumamente sensible por lo que debe resguardarse, es por eso que por lo general los escritores y poetas somos seres solitarios. Sentimos todo, magnificamos todo, tanto la energía positiva como la negativa, a veces hasta nos ahoga si no logramos reconocer que no es nuestra y la tomamos como propia. Debemos tener cuidado a quién dejamos entrar en nuestro santuario más sagrado. La inspiración es tan preciosa y tan delicada que debemos celosamente cuidarla. Por otro lado un poeta y un escritor no puede ni debe cerrar el corazón porque si lo hace ¿Como podrá canalizar el alma del mundo o sentir la suya propia? No debemos encerrarnos del todo dentro de nosotros. La verdad es algo muy complicado. Yo, confieso, todavía no lo he logrado ese tan delicado y elusivo balance entre estar abierto y estar resguardado. A veces me cierro mucho y se me acallan las manos; otras veces me abro demasiado, y me duele y sangro. ¡Dios, como sangro!
e.v.e.