Posiblemente un día nos preguntemos si debimos hacer algo o tal vez mucho más para hacer posible que hoy estuviéramos juntos.
Quizás después de tanto extrañarnos, echarnos de menos, amarnos sin respuesta, esperando una llamada, un mensaje que no llego o algo que nos hiciera reaccionar, despertando uno al lado del otro, abrazados, tomados de la mano, del alma, besando entre caricias, tomando la felicidad a sorbos grandes.
Leregi Renga

















