Las personas más conservadoras me acusan de ateo, las demás de que no creo en nada. Creo en todo, lo que pasa es que no estoy de acuerdo.
Creo en dios, solo que no me gusta su forma de administrar el universo.
Creo en el karma, solo que no coincido para nada con ese sistema educacional basado en la tortura.
Creo en el destino, solo que discrepo completamente con la idea de que me quiten libertad.
Creo en el poder de decretar, solo que no me gusta que funcione igual de fácil conmigo que con un asesino serial, me asusta un poco.
Creo que los ricos también sufren, solo que a diferencia del resto siempre ganan.
Creo en la astrología, pero solo le creo a Lucía que es mi astróloga de cabecera, cualquier otra persona no merece mi confianza.
Creo en el tarot, lo que pasa es que… otra vez Lucía.
Es que Lu insulta mejor que yo ¿como no creerle?
Ah pero no crean que estoy obsesionado con Lu porque también creo en limpiezas energéticas, pero solo creo en Sil porque cualquier otra persona me parece excesivaenergéticamente sucia, las personas de mierda tienen serios impedimentos para hacer el bien por más que tengan curso recibido de registros akáshicos, en los que también creo pero solo dejo que me los toque Sil, otra vez. Igual me declaro en contra de que el universo registre todo lo que hago sin preguntarme, no se me ocurre mayor violación a mi privacidad por más espiritual que sea.
Creo en que hay señales en todo, lo que digo es que no me gusta nada la dirección a la que apuntan, los mensajes que dan, la filosofía conformista que plantean.
Creo en los masones, los rosacruces, los illuminati, el opus dei, el club bilderberg, lo que me pasa es que estoy en contra de cualquier grupo que se junte para jugar a ser especiales, para eso prefiero la Comic Con. Confío en adultos que juegan sabiendo que juegan, desconfío de quienes disfrazan su juego de secretos, seriedad trascendental, protocolos, ubicaciones misteriosas y códigos sacros.
Hasta creo que la tierra es plana, lo que me pasa es que veo que es redonda.