aunque solo falte un segundo
para lanzarse en caída libre
y ofrecer el corazón en bandeja
está totalmente fuera de mi alcance.
quizá amar simplemente no se me da
como una herida en lo más profundo
de la mecánica del corazón.
Prefiero pensar que hay algo defectuoso
antes de pensar en la más remota posibilidad
que en mi destino solo hay perpetua soledad.
La compañera del resto de mis días.
Y me tiemblan las manos por el frío
sintiendo el agobio nuevamente por fingir una sonrisa
y tomar las gotitas para sosegar la intimidad
de la cercanía entre sus cuerpos y el mío,
pero luego permanece el vacío.
Y me recuerdo que solo somos cuerpos
de una caricia y un beso forzado,
aunque no siempre puedes tener lo que quieres,
tal vez consiga lo que necesito.
Siento las ansías de lanzarme al vacío,
sin la red que aguante mi caída
y pertenecerle a otro mundo, a otra vida.
Para amar no podemos temer
solo confiar y creer en lo grandioso
en el universo que vamos creando.