¿NECESITAS CONFIDENCIALIDAD? ¡FIRMEMOS UN NDA!
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La confidencialidad es uno de los factores más importantes durante el desarrollo del algún proyecto, especialmente los que se realizan en la industria creativa, toda vez que estos incluyen la participación de infinidad de personas o colaboradores quienes pueden reclamar la propiedad intelectual sobre algún elemento desarrollado --la ley los ampara y es un buen debate para un próximo artículo--. Sin embargo, los acuerdos de palabra --que la teoría legal afirma son válidos-- muchas veces nos se cumplen, y mantener la discreción suficiente sobre un proyecto se hace una tarea titánica y proteccionista.
Si dar información sobre un proyecto puede ser materia de plagio o robo, ¿cómo mostrarlos a un Publisher o inversionistas?; ¿cómo hacer pruebas de testeo sin que la información de mi producto salga de su lugar de prueba?; ¿cómo mantener la mesura en mi equipo de trabajo? Son muchas preguntas, pero solo algunas.
En el campo de la industria creativa todo tiene múltiples respuestas; y una de ellas es el acuerdo de confidencialidad o NDA, un documento legal que se firma entre dos o más partes para compartir información confidencial -pudiendo ser unilateral- para ciertos propósitos comerciales -por ejemplo, mostrar un proyecto que desea ser financiado, la traducción de un texto o la programación de un juego, entre otros-. Un NDA resulta ser una de las salidas más versátiles del campo, pues permite a las partes establecer las reglas adecuadas para que no exista filtración y así proteger información valiosa; incluso, tomar medidas legales en caso se rompa el acuerdo y genere un perjuicio a la persona y/o empresa; algo que no quedaría establecido o demostrable con un acuerdo de palabra.
A primera vista, un NDA suena simple; pero, en realidad, no lo es. No solo deben establecerse los acuerdos necesarios entre las partes, sino que deben bloquearse todos los vacíos legales necesarios para que no se rompan las reglas. En palabras simples --y por dar un ejemplo--, si tu NDA no impide que se realice filmación alguna de tu proyecto y la contraparte graba parte de la ejecución del mismo para sus contactos más cercanos en el trabajo y le envía dicho archivo por medio de WhatsApp, digamos que sí violó el acuerdo al registrar información que consideras confidencial; pero, a su vez, la contraparte podría afirmar que no existió tan rompimiento, porque no se señaló el filmación como una de las modalidades prohibidas para compartir información, y podría agregar que solo lo envió el registro a los colaboradores de su empresa, los mismo que el NDA incluye como personas aptas para obtener esa información. Puede sonar tonto, pero todos esos puntos deben ser analizados antes de presentar el documento ideal.
Si te preguntas cuántas páginas debe tener el NDA perfecto, aclaro que no existe un número perfecto. Puedes contar con 1 página o con 100 páginas; y, aun así, si no ha sido elaborado o revisado previamente por un especialista legal en el área que desarrollas -ejemplo, un abogado en el área de derecho de videojuegos o de juegos de mesa & rol-, ten por seguro que un error se debió haber cometido.
Ahora bien, algunos de los puntos que debemos tomar en cuenta son la territorialidad y el tiempo que durará el NDA, quien puede conocer su contenido y como usarlo, así como la información que se compartirá, pues si esta es pública o el receptor ha tenido acceso a ella por medio de otras fuentes, es muy probable que el acuerdo no tenga efecto alguno o su creación sea en vano.
Así que, si necesitas resguardar cierta información, toma en cuenta el NDA. Esta puede ser tu mejor opción.






