Si el cuerpo es el lugar de mayor sujeción, es el cuerpo el lugar donde empieza la emancipación
-Dario Sztajnszrajber
seen from New Zealand

seen from Hong Kong SAR China
seen from South Africa

seen from India
seen from Netherlands
seen from Australia

seen from United States
seen from United States
seen from Macao SAR China

seen from New Zealand

seen from United States
seen from United States

seen from Australia
seen from United States
seen from Brazil
seen from United States
seen from United States
seen from Bangladesh
seen from United States

seen from United States
Si el cuerpo es el lugar de mayor sujeción, es el cuerpo el lugar donde empieza la emancipación
-Dario Sztajnszrajber
Quizá sí, he representado durante tanto tiempo a ese niño que se cubre entre la sabana para no ver aquello que le asusta. Las veces en que he intentado ojear fuera de ese velo, solo me encuentro con la angustia, con gritos de agonía, con un cadáver destrozado por la velocidad de una vida desenfrenada. Mi corazón entonces se acelera con el propósito de poder detenerse y abrir una puerta de encuentro. Ese, hasta ahora, ha sido mi único artificio para poder conectar con ese vacío en mi historia. Es entonces que me encuentro, cada vez más allí, en ese constante transe de muerte de mi propio cuerpo para así poder sentirte, vomitarte, gritarte, escucharte y desconectarte porque me atemorizas. Porque parecería incongruente sufrir por algo que no conoces. Quizá ese es el problema. Para mí no has sido más que lo que dicen que fuiste. Y reniego entonces de todo aquello que escucho, ahogándome en reproches sobre lo irresponsable que fuiste por haberme abandonado, por haberme quitado la posibilidad de tener un padre, físico únicamente. Porque ahora entiendo, que más allá de no tenerte, siempre estás. Mi discurso no miente, te siento en la culpa, en la desdicha, en los excesos, en la muerte, pero aún no en la vida. Aún sigo siendo ese niño de 3 años que, tratando de dar un sentido a su historia, le dice a su madre que quiere morir por un momento para visitarte y entonces retornar con una respuesta, con una filiación. La eterna búsqueda de una "X" que brinde sentido a una ecuación. No me encuentro, porque tampoco entiendo de dónde vengo, simplemente no te acepto. Para mí has sido una representación de tragedia y en base a ese artificio parecería que mi vida solo es eso. Ahora me dueles más que nunca. Sin embargo, comienzo, finalmente con responsabilidad, a enfrentarme a esa escena que sigue causando estrago, que me mata al igual que a ti, Padre.
Pánico · Song · 2019