Mi mente me arrastra a esa oscuridad, a ese lugar donde los demonios toman forma, donde las sombras dejan de ser una ilusión y se vuelven realidad, mi mente cada vez más rota hace que mi vida gire entorno a la oscuridad, hacia lo nostálgico y casi trágico, donde la mente ya no avanza sino que se queda en los recuerdo tortuosos y incluso me inclinaría a decir que son hasta escabrosos y un poco delirantes, esa mente que debería de estar de mi lado es la que me apuñala una y otra vez hasta llenar mi cuerpo y mis vasos sanguíneos de esa oscuridad que se apodera de mí y alimenta esos demonios
-Valentina














