No puedes simplemente intentar que la persona que tienes a tu lado cambie, no es su momento y si lo esfuerzas todo se va a estropear. Uno cambia cuando es su momento, cuando ya tocó fondo y decide saltar para salir de la penumbra... No cuando tú quieres o lo necesitas. Duele aceptarlo pero se canaliza, tal vez comprendiendo esto podríamos evitar desgastes emocionales.








