Que pena que la separación sea lo que detone saber cuánto se ama.
Que triste es darse cuenta que en realidad si era mucho el amor cuando ya partió quien es el dueño de tan noble sentimiento.
Que dolor tan grande ver alejarse a quien es dueño de tus suspiros y por el que estás perdidamente enamorada.
Y lloras, porque sabes que ya no volverá, que su regreso no sucederá y que volver a besarlo y abrazarlo jamás será posible.
Leregi Renga













