Si el viento amontona macrismo, la Diversidad abrazará resistencias
Diego Bocchio hace un repaso sobre la pérdida de derechos y políticas de cuidado que implica el gobierno macrista tanto a nivel nacional como provincial local. En esta nota nos cuenta la batalla que da el colectivo LGBTIQ por sus derechos.
Por Diego Bocchio, comunicador social y activista. Coordinador de Conurbanos por la Diversidad /Regional Oeste.
Desde su asunción hasta los días presentes, con convicción y consistencia, el macrismo ha amenazado con retrocesos en derechos LGBTIQ ya consagrados, incumplido leyes clave y desmantelado políticas públicas emblemáticas en materia de diversidad. Así se ha corroborado tanto con el presidente empresario, detrás de la sonrisa pos verdad de Vidal como a nivel de los Estados locales.
La regresión, cada vez más, apenas puede ser disimulada por las políticas de “lavado de imagen”: el marketing, como el maquillaje, puede mejorar momentáneamente algunos rostros, pero la realidad se empeña en desnudar su naturaleza.
En el contexto de este clima de época, la peor parte, otra vez, se la llevan travestis y y trans: en un marco de incremento generalizado de la violencia hacia el colectivo LGBTIQ, semana tras semana debemos denunciar otro travesticidio, una nueva muerte, ante el ominoso silencio oficial.
¿Y por casa cómo andamos? Cenizas del paraíso…
Morón, otrora emblema en materia de Derechos Humanos, Género y Diversidad Sexual, cuna del primer centro de detención clandestina recuperado para la memoria colectiva y la vida del pueblo, territorio en el que año a año las mujeres patearon las calles forjando conciencia y lazos de solidaridad, sensibilizaron y transformaron biografías individuales en fuerza colectiva, sede del primer dispositivo de salud pública con perspectiva de diversidad del conurbano oeste y experiencia modelo en el país, hoy es ejemplo paradigmático del retroceso propiciado por el macrismo.
La gestión municipal de Ramiro Tagliaferro mostró desde su inicio un profundo desprecio por la población LGBTIQ. Ejemplos precisos: el vaciamiento del Consultorio Inclusivo del Hospital de Morón; el incumplimiento de las ordenanzas aprobadas por unanimidad en el Concejo Deliberante que establecen el 7 de marzo como "Día de la Visibilidad Lésbica y lucha contra la lesbofobia" y el 17 de mayo como "Día del respeto a la diversidad sexual e identidad de género”; el abandono de la línea trans del programa de apoyo a iniciativas productivas autogestivas.
El desprecio lo redondean los más de 450 días que el intendente Tagliaferro lleva dándole la espalda al cupo laboral travesti-trans “Diana Sacayán”, aprobado por unanimidad en el HCD (Sí: el bloque macrista también lo votó) el 5 de agosto de 2016.
Pese a sus esfuerzos, el jefe comunal moronense no le llega ni a los talones a la gobernadora bonaerense: “Mariu” lleva más de 650 días incumpliendo la Ley Sacayán en la Provincia.
Gobernadora infringe la ley. Total normalidad.
En nuestro distrito, sólo en el primer semestre de este año, se registraron tres casos consecutivos de discriminación por orientación sexual, una triste seguidilla inédita en más de 15 años. Con el agravante de que el primero de esos casos involucró violencia institucional y fue protagonizado por las mismas fuerzas de seguridad que debieran protegernos. En ese sentido, el terrible episodio de violencia policial ocurrido el 2 de octubre contra un matrimonio de mujeres en Constitución es primo hermano de la represión a una pareja de chicas lesbianas en la Plaza Alsina de Villa Sarmiento el pasado 19 de abril. ¿La Policía de Rodríguez Larreta tomará los mismos cursos que los agentes de Tagliaferro y Vidal?
El precitado “lavado de imagen” (Pinkwashing, en términos LGBTIQ -y anglosajones-), tiene su versión local: en marzo de este año, la gestión Tagliaferro rebautizó el área de Género como “Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual”. Un avance, una decisión encomiable, sino fuera porque la forma no va acompañada por el contenido y la fachada sólo procura ocultar la barbarie: desde el vaciamiento de las políticas hasta la represión desatada sobre nuestros cuerpos, deseos e identidades. Una violencia que no es -ni debe ser entendida- diferente de la que arremete contra migrantes, piqueteros, trabajadoras ambulantes o el pibe con gorra y pantalón deportivo que camina el barrio o viaja en el Sarmiento. Es el odio que se va haciendo política de Estado.
Sembrar, cosechar, volver a sembrar: de resistencias y horizontes
Frente al paradigma político que invita sistemáticamente al retroceso, quienes seguimos abrazando el sueño de un futuro inclusivo no nos quedamos de brazos cruzados. No podemos darnos ese lujo.
En Morón, continuamos reclamando el cumplimiento urgente de la ordenanza municipal de adhesión a la ley de cupo laboral “Diana Sacayán”. Asimismo, proponemos la institucionalización de los dispositivos de salud inclusivos con perspectiva de diversidad sexual, para evitarle a la comunidad que asiste al Hospital trastornos como los que trajo aparejados el cambio de autoridades municipales desde fines de 2015, así como el fomento de las iniciativas productivas autogestivas por parte de personas travestis y trans, todavía hoy, por lejos, el colectivo más vulnerado.
¿Abandonar? ¿Qué es eso? Semanas atrás, luego de un trabajo conjunto del bloque de concejales de Unidad Ciudadana y Conurbanos por la Diversidad, sumamos otra conquista: logramos que el HCD de Morón instituya por unanimidad el 11 de octubre de cada año como “Día municipal de lucha contra la transfobia y defensa de los derechos de las personas travestis y trans”. Puede parecer un día más en el calendario anual ganado para sensibilizar y luchar contra la discriminación en la sociedad, pero resulta una fecha especialmente significativa, pues nos interpela fuerte a todxs: nos recuerda la jornada oscura del travesticidio de la compañera Diana Sacayán, pero también nos recuerda sus luchas; sus conquistas y lo que quedó trunco.
El futuro es colectivo y lo construimos hoy, ya: desde Conurbanos por la Diversidad y el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación estamos desarrollando desde septiembre la Escuela de Formación Política LGBTIQ del Conurbano Bonaerense, con inscripción récord y más de 70 participantes en sus distintas subsedes, futuros líderes y lideresas de nuestras luchas por un mundo más justo.
Fortaleza, militancia, unidad
Quienes militamos de este lado de la vida, tenemos una convicción profunda, transversal a todos los campos y áreas de discusión, y es que no hay sociedad justa si en ella no cabemos todos y todas.
El arco iris se compone por una amplia gama de colores.
Y si el viento sopla en contra, como señala y pronostica este tiempo ignominioso, tendremos que redoblar esfuerzos, necesitaremos más brazos, buscaremos articular más y tender otros lazos de solidaridad, haremos diferencias secundarias a un lado para priorizar la unidad, pero no dejaremos de remar hacia una sociedad a la altura de nuestros mejores sueños.











