Las personas están en el mundo para dejarnos experiencias, vivencias, recuerdos. Ninguno se quedará con nosotros eternamente, nosotros tampoco lo haremos.
Aprendemos y sufrimos, pero seguimos.

seen from France
seen from Egypt
seen from Russia
seen from Germany
seen from China
seen from Türkiye

seen from Türkiye
seen from China
seen from Chile

seen from Türkiye

seen from Japan
seen from Australia

seen from Japan
seen from Germany
seen from Uzbekistan
seen from Poland
seen from United States
seen from Türkiye
seen from United Kingdom

seen from Greece
Las personas están en el mundo para dejarnos experiencias, vivencias, recuerdos. Ninguno se quedará con nosotros eternamente, nosotros tampoco lo haremos.
Aprendemos y sufrimos, pero seguimos.
Hace un par de días atrás podía decir que estaba sumamente estresado por mi situación actual en los sentimientos que tengo, pero con la ayuda de lectura, de pláticas con amistades y de auto análisis de lo que pasaba, uno va cambiando de parecer y hasta llega a tomar un punto de vista diferente al que tenía.
No puedo negar lo obviamente visible ante los demás, pero tampoco puedo reprimir todo y volverme un caos completo para evitar sentir. Ahí es donde llegas a un punto crucial en la toma de decisiones de tu camino constante y esperas que lo que elijas sea lo correcto para todas las partes involucradas.
Sacrificio, se podría decir; una persona que ve a diario como la química y simpatía aumenta, que ve sus fantasiosas imágenes tan claras y a la vez tan imposibles, que llega a soñar despierto por pequeños momentos para satisfacer su mente y no obligar a su cuerpo a pecar.
Silencio, sostiene a diario para no dar libertad a todas las palabras que quisiera decir y no encuentra la coherencia para su entendimiento. Dicen que las cosas salen cuando deben y como deben salir; pero el silencio en una admiración es mucho más atractiva (por el momento) e idear etapas sin que se sepan, son la mejor opción.
Seguir, sin ver el dolor que puede causar ver tu fantasía irse con alguien más y que nunca supo sobre tus sentimientos; esta bien, vale la pena con tal de que la felicidad toque su camino y lo lleve a las experiencias más cautivadoras que se pueden imaginar. Sería egoísta no permitir que viva, que ría, que ame.
Sonreír, sin engaños, sin mentiras, a excepción de su descubrimiento en tus emociones; hay que seguir sonriendo con y sin esa persona, alegrarte de su bondadosa vida feliz y esperar que nunca acabe, aunque no sea contigo. Ríe con él/ella y disfruta esos momentos sin insinuar nada, sólo hazlo sentir bien contigo en todo momento, que sepa que estarás en cualquier parte para ella/él y que a pesar de todo, harás que sonría otra vez.
Hay que vivir con menos miedo a sentir, hay que ayudar aunque duela un poco, la gracia de la vida es ver la felicidad lo más cerca que podamos y regocijarse si uno es quien la provoca.
Cambiar de opinión no es malo.
Sobre todo si se trata de liberar sin control a todos los demonios que habitan en tu ser. Inesperadamente llegará alguien que te haga ver que no está bien, un amigo o amiga que con el simple hecho de escucharte o hablarte te hará cambiar de opinión sobre esa decisión. Y no es malo, de hecho, es mejor que pase así antes de que tus demonios ocasionaran un caos aún más grande en tu vida.
Es cierto, no los vas a contener por siempre, en algún momento saldrán y se darán una vuelta por ahí provocando desastres, pero ninguno será tan mayúsculo como para arrepentirte el resto de tu existencia. Siempre habrá forma de corregir aunque sea un poco esa broma pesada que hicieron tus demonios.
Somos ser de cambios, nuestro humor cambia constantemente con las energías que recibimos y que a su vez transmitimos. Somos con las corrientes de agua, que a veces se violentan con piedras en el camino, ocasionando que el viaje sea más brusco y sin control; pero que cuando llega a una parte donde el camino es más llano, fluye el agua con calma y más tranquilidad.
Estos cambios provocan confusión en tus emociones, tampoco está mal. Tener el control de absolutamente todo es casi imposible, aprender a crecer y confiar en que puedes con las cargas del sufrimiento diario, es más realista a simplemente querer dañar a todo el mundo, porque siempre habrá quien no lo merezca y aún así pague tus decisiones mal tomadas.
No sueltes todos tus demonios. Pero tampoco los ocultes por siempre, algún día saldrán y nadie los conocerá y cuando eso pase, todos escaparán de ti. Deja que se asomen a la luz, que nadie los conozca, pero que sepan que están ahí. Quien realmente valga la pena los conocerá algún día, a todos y cada uno de ellos, a los que conoces y tú mismo desconoces. Ese alguien se asustará y no se irá, los verá con temor y cariño al mismo tiempo. Y te verá a tí cargando con ellos por el resto de tu vida, te querrá así, con demonios malignos que sabe que pueden salir en cualquier momento y hará todo a su alcance para ayudarte a controlarlos o lidiar con ellos.
Ten calma, somos envases de demonios y ángeles que en algún punto caeremos sin control, mientras tanto ve lo que crees que quieres y siente que puedes llegar a lograr serlo. Si piensas que puedes ser bueno, lucha por eso, aunque cueste, aunque duela más que un golpe, se bueno.
No permitas que una confusión sentimental juegue contigo al punto de perder la cabeza y el control de tus actos. Se frío, pero sólo al momento de pensar, que tus acciones sean igual de cálidas que siempre. No dejes al mundo verte sufrir tan fácilmente, aunque por dentro estés vuelto añicos. En privado puedes liberar todo, escribir o llorar, golpear una almohada o escuchar música tan fuerte que tu cerebro quede noqueado.
Cambiar de opinión no es malo, dependiendo si el cambio es a tu favor o en contra.
¿QUÉ ESPERO?
- «Y... ¿Qué esperabas. Un recuerdo intacto a pesar de todo el tiempo que ha transcurrido?
Mi capacidad es limitada gracias a la basura que me das a diario, y debo ocuparme de cosas relativamente importantes, no puedo desperdiciar espacio en él.»
Son las palabras que me dicta la memoria hoy por haberle reclamado estar perdiendo mi pasado junto a él.
Traté de recordar una de sus marcas. Tantos días y noches que pasé junto a ellas, y ya no las puedo recordar con claridad, se empiezan a marchar, con cautela y muy sigilosamente. Hasta que un día ya no pueda recordarlas nunca más.
Lo irónico de todo es que tiene razón, ¿Cómo exigirle que mantenga un recuerdo vivo? Principalmente si quien lo compone no es parte de mi vida actualmente. Si ni siquiera sabré si aún yo existo en sus memorias. He esperado tanto o tan poco, todo es relativo, y no ha llegado, quizás ya no llegará.
Aún estoy destruido, aún me sigo clavando la daga de la imaginación. El típico sueño irreal del qué habría sido. Cada memorable viaje o evento, cada momento importante, es un vil medio para usar mis sueños con él.
¿Qué hago? No puedo obligarme a tratar de recordar algo que ya no vivo, y se me cuesta tanto el hecho de tratar de dejarte ir por completo. No puedo seguir en la simple fantasía, pero es ella la que me ha dado las fuerzas cuando todo era oscuridad, ¿Cómo abandonarla ahora?
Me siento asustado, construido a base de máscaras adoptadas para mostar fortaleza, felicidad, superación; pero que ninguna me encaja por mucho tiempo, aún puedo verme en el espejo sin lograr reconocer a quien veo en ese reflejo opaco.
Incluso aquí trato de no escribir sin sentir que lo hago de forma directa, como si sólo existieran dos personas: tu y yo.
Es mejor seguir, como dice mi memoria, que se vaya lento y en silencio, ella se encargará de guardar nuestra historia oculta, con lo relativamente importante, quizás tu nombre y apellido, quizás tu dirección, aunque no exacta, quizás algunas fechas, o quizás tu rostro, aunque sea algunas veces.
Quizás formarás parte de una sección de mis recuerdos que irá perdiendo los detalles más minúsculos. Quizás no vuelvas, y estoy abusando de la fantasía.
He tenido la tentación de buscarte, de llamarte, de saber de ti, y sobre todo, de conocer si aún existo o podré existir en tu vida. Pero el miedo se apodera de mi, y prefiero sólo seguir soñando contigo, con nosotros, aunque mi cabeza sepa que es lo peor que puedo hacer.
- «¿Qué estás esperando? Han pasado dos años y sigues en el mismo estado emocional, ese que sigue dañando cada parte de ti, que conspira para hacerte vulnerable de la forma más injusta.» Repite, furioso, mi cerebro.
Hola, Querido Amor...
Como cualquier otra carta, común y corriente, debería iniciar con cortesía; mostrando la mucha educación y respeto que se tiene a quien va dirigida la cantidad de palabras escritas. Pero... ¿Podré hacerla como "cualquier otra carta, común y corriente"?.
Hola, Espero que estés bien, y si lo estás, me alegro mucho, muchísimo de ello; no sólo por educación, sino porque así he esperado que hayas estado todo este tiempo. Desconozco qué haces o si es un momento inoportuno, de ser así, me disculpo, no es mi intención causar incomodidad ni distracción.
Te he escrito para saber de ti, si estás bien de salud, emocionalmente, físicamente... me preocupa tu bienestar. Recuerdo que hablábamos de tus dolencias y ahora que no estoy al tanto de tu diario vivir, me inquieta saber si estás bien. Sea como sea, cuidate mucho porque de eso depende tu vida, y el bien de tu familia, amigos y seres queridos, de eso dependo yo también. Que estés sano, fuerte y vivo, nos llena de vida a todos, sí, a todos los que podemos ver en ti parte de nuestro corazón, tiempo, espacio, sensaciones y emociones compartidas que han dejado un ancla en nuestra historia en este mundo.
Te extraño, lamento decirlo, pero callar no es una opción factible para mi bienestar. De hecho, nunca he dejado de extrañarte ¿Qué raro, no? Y pensar que en varias ocasiones pensé estar seguro de que sólo teníamos que estar lejos y no saber nada el uno del otro para olvidar y superar. Pero otra vez me equivoqué, tontamente.
Extraño tu voz por las mañanas, tu voz cálida, dulce y tierna al decirme «buenos días», extraño tu sonrisa, esa sonrisa perfecta que me enamoró en una sola fotografía. Disculpa, sé que puede incomodar todo lo que estoy escribiendo, pero debo desahogar todo lo que por mucho tiempo he callado ante ti. ¡Perdón!.
Cada domingo en el que veo películas en mi casa, suelo imaginar que estás a mi lado, comentando la trama, acariciando mi cabello despeinado, rodeando mi cuerpo con un abrazo o simplemente mirándome entretenido al ver la Televisión. ¡Qué loco estoy quedando!. Pero, me sienta bien hacerlo, o eso creo.
Louis, el oso de felpa que me regalaste, me acompaña todas las noches a dormir, siento que de alguna forma me da un poco de calma, de protección y sensación de que estás más cerca de lo que mi realidad me obliga a ver. Suelo imaginarte en muchos momentos de mi vida, en las comidas, en los baños, en mi cama, incluso en el trabajo o de paseo; me encantaría que fueses a conocer a toda mi familia en el próximo viaje que haremos al interior del país.
Te quiero, como quieren los locos, de una manera desenfrenada y sin medidas. Te quiero como si no pudiera hacer más nada para ocultarlo, es que simplemente no puedo evitarlo. Te quiero en mi vida otra vez, con amigos, sin amigos, con o sin familias, aunque sólo seamos tu y yo, ocultos al mundo entero... Pero te quiero.
Me haces tanta falta, tanto que contarte, tanto que escucharte. Mi sobrino ya no te reconoce, le pregunto por su tío y sólo menciona a los tíos de parte de papá y a mi de parte de mamá; antes no paraba de torturarme preguntando por su tío, tu.
Siento que el tiempo ha pasado rápido y lento a la vez. He hecho cosas malas, como hablar con alguien más pero no he podido hacer que mi corazón sienta algo más allá. Estoy esperando algo, o más bien, a alguien. Recuerdo la promesa que te hice, esperarte el tiempo que sea necesario, y recibirte con los brazos abiertos. Sigue en pie y Ojalá la tomes en cuenta.
No puedo hacer que me quieras otra vez, aunque es lo que más anhelo, no mando en tu corazón, sólo puedo decirte que mi vida sin ti es igual de gruñona, sólo que más triste, más vaga, más oscura y no de maldad, más bien de soledad. Tengo amigos, familia, sobrinos que amo con todo mi corazón, una madre maravillosa, y agradezco a Dios por eso, porque tengo formas reconfortantes de llevar la vida, pero me faltas tu.
Hola, Querido Amor... Sólo quiero decirte que te amo y que nunca te olvidaré.
¿NUEVA RELACIÓN?
No tengo idea cuál será el título para este blog, o si llegaré a publicarlo, aunque no sería la primera vez que expreso en texto, situaciones que giran en torno a mis situaciones personales. Supongo que cuando acabe, ya tendré el título y la decisión tomada. Si puedes, lee esto mientras escuchas «Try» de P!nk, o una que te encante, sería lo máximo.
Hace unas horas atrás estaba conversando con una vieja amiga, no tan cercana, básicamente teníamos bastante tiempo sin saber el uno del otro y tratamos de ponernos al día mutuamente. En esa plática sale un tema que creo que llega a mi con mucha frecuencia, entablar una nueva relación.
Claro que mi respuesta inmediata fue: "no es tan fácil como parece" y explicar todo por un chat en el que no tenía tiempo suficiente para exponer todos mis puntos, no era lo más adecuado; claro que ella está aumente a esta redacción y dijo que la estaría esperando con ansias. (No sé si eso es bueno o malo).
Soy muy complicado en temas de relacionarse con otras personas, tiendo a ser muy asocial, me gusta mi zona de confort (donde conozco a la gente que conozco y que sabe más o menos como soy); jamás he dado primeros pasos para conocer a alguien (por lo menos no en planes sentimentales) y la verdad no es algo que me robe la calma, no es que me urge estar acompañado del primero que aparezca en mi vida.
Gracias a esa complejidad con las nuevas amistades, tiendo a parecer más disperso en muchos aspectos de mi vida, pero es que debo aceptar que así soy, un mar de constantes cambios: cambio ánimo, de humor, de gustos, de vocaciones, de pasiones, o disgustos, cambio de pensamiento y podría decir que incluso cambio en acciones. Todos estos cambios pueden ser tanto para bien, como para mal (cosa que trato de corregir).
Para mi es extremadamente aburrido tener que abrirme desde cero con una persona nueva, tener que abrir las páginas más viejas del libro de mi vida, las manchas de tinta que han sido regadas son muy difíciles de entender, hay rasguños que quizás la cinta adhesiva no mejore, aunque disimulan un poco. Creo que en esa parte, todos hemos sido afectados de alguna forma y tenemos páginas rotas, manchas y golpes que nunca se irán, pero bueno...
Carezco de empatía para darle el poder a una persona de poseer la llave que abre la puerta que contiene los demonios más oscuros y malévolos de mi ser, esos que llenan mi vida de oscuridad y ensombrecen las cosas buenas que puedan llegar (Todos tenemos uno o varios demonios, unos peores que otros y no siempre son controlados ni por nosotros mismos, cada uno lucha con los suyos).
¿Sabes lo complejo que es darle a una persona el intento de controlar facetas que ni tu mismo controlas? Son poderes enormes y cargas sumamente pesadas, y no cualquier persona es apta para soportar tanto, mucho más de lo que su historia ya trae.
Siempre me sueltan un golpe bajo como el típico: "es que no has superado a tu ex", y aunque la mayoría del tiempo lo tomo a broma y sigo la corriente, tengo que ser honesto conmigo mismo, y ésta vez, con mi amiga; no es que haya o no, superado a un ex, la superación se mira desde muchos ángulos, por ejemplo: si seguir adelante sin mi ex, es superarlo, pues sí, lo superé; sin embargo, si no tener una pareja es no haberlo superado, pues no, no lo he superado; ¿Me explico? Todo es cuestión de perspectiva.
En definitiva, si estuve en una relación con alguien, ya sea el primer o último amor, fue y siempre será alguien enormemente importante en mi vida, de lo contrario, no hubiese pasado al noviazgo ¿O sólo yo pienso así? Creo que ésta parte también dependerá de quién ha sido ese «alguien». Es que hoy día todos andan con todos, todos conocen a todos, todos se han comido con todos y estar en un noviazgo es tan común como cambiar las sábanas de la cama, una semana usan una, la siguiente, otras.
Afortunadamente he sido bendecido, sí, bendecido en ese aspecto; tal vez por mi forma de ser o porque un ser supremo me tiende su ayuda. Y es que las personas que han llegado a mi vida para esa parte maravillosa de mi libro (y digo que han llegado porque debo aceptar que si fuera por mi no hubiera pasado nada, pues no fui yo quien dio jamás el primer paso), han sido pocas, pero que en su momento, fueron de calidad para mi (aclaro que digo en su momento porque no puedo hablar post a la relación conmigo y hablar por sus siguientes historias de amor), cosa que siempre, siempre les estaré eternamente agradecido, porque alguien de calidad, hoy día, es muy difícil de tener.
Ahora, imagina que habiendo tenido personas así, donde ya tengo cierto nivel de exigencia en una persona, y no me refiero a nada relacionado con la parte económica, sino a la calidad humana en ese ser, a la libertad que me pueda producir y la paz que necesito, imagina que habiendo tenido todo esto, vaya yo a estar con alguien que no llega ni a la mitad de eso ¿Por qué o para qué? ¿Por su cuerpo? ¿Por su cara? ¿Porque puedo sacarlo a pasear? Como dicen por ahí, ¿Porque tiene dinero pero es una mierda de persona? ¿Para no estar solo? ¿Para que mis amigos vean que tengo a alguien más? ¿Para que mi ex vea que no estoy solo?
¡Es estúpido pensar así! La gente aún no abre los ojos de lo que implica una relación amorosa, y me frustra; el amor es tan pisoteado por todos los juegos y motivos antes mencionado, que quizás por cosas como esas es que cada día se pierde más la humanidad en cada uno, si la gente amara de verdad, si estuvieran con alguien que valga la pena y que todos los días pueda decir: "esté conmigo o con alguien más, seguirá siendo alguien que vale la pena", Creo que habría menos solteros como yo, Amando al amor y sufriendo su dolor.
No he mencionado ni la mitad de cosas que soy y motivos por los que no tengo una relación, y ya este Blog es extenso, pero son temas tan complejos que es imposible ser breves. Aunque los demás lo hagan ver fácil, tener una relación para mi, no es fácil, creo, incluso, que puede ser lo más difícil en mi vida. Mientras tanto, mi libro tendrá que conformarse por las lecturas de historias ya vividas y sollozar con cada recuerdo de todas sus experiencias, no es vivir en el pasado, es sentirlo hasta que ayude a mejorar tu futuro sin hacerte perder la noción de realidad en el presente cruel de los que buscan que seas una línea entre sus páginas, pero una línea de un listado largo que acabará siempre en un punto y final que no será escrito por ti.
Por estas y muchas, muchas, pero muchísimas razones más, es que yo, no estoy en una nueva relación.
¿Tengo Amigos?
Desde hace un tiempo para acá, en mi cabeza ha estado rondando una pregunta muy importante para mi, misma pregunta que ves en el título de este texto. Y es que sufro sólo de pensar en que estoy sólo en el mundo sin, por lo menos, un amigo que me acompañe.
¿Tengo Amigos?: es lo que me pregunto a diario. Muchos dirán: "claro que si, yo soy uno de ellos", pero dentro de mi pienso «¿En serio lo es?», y es que esa palabra de pocas letras lleva tanto peso y significado como decirle a alguien que se le ama, amistad y amor son palabras tan poderosas que sus significados no cubren todo eso que quisiéramos decir. Palabras que son usadas sin medida y sin el valor que en realidad se merecen.
Para mi un amigo no es sólo el que escucha todos tus deseos, problemas o alegrías, tampoco es quien más seguido te escriba, llama o ves; un amigo es esa persona que desde la ausencia, se siente; un amigo es esa persona que alivia tus pesares cada vez que reaparece en tu vida, y es que no se tiene que estar 24/7 a su lado o sabiendo de él, cada paso, palabra, decisión que toma.
Desafortunadamente soy de las personas que se agobian muy rápido por la constante insistencia de las personas, y hay temas en los que un amigo nunca debe dejar de hacer valer su opinión de apoyo. Por ejemplo: tengo un amigo, al que no veía hace mucho, del que no sabía casi nada de él en los últimos meses, pero que en mi insistencia por hacer visible un evento que para mi es extremadamente importante, él se hizo notar, física, o emocionalmente, cosa que a mi me llegó a lo más profundo de mi oscuro corazón.
Sin embargo, otro de mis amigos, o eso creo que es, constantemente sabe de mi y yo de él, pero al ver mi intento antes mencionado, se hacía el de la vista gorda o no tocaba el tema, o simplemente nunca pasó; cosa que a mi obviamente me llegó al fondo del oscuro corazón. Y es que soy dado a tener esa sensibilidad drástica por situaciones de suma importancia para mi, y no tener el apoyo moral, físico, emocional de alguien que se hace llamar amigo mío, me confunde. ¿No que los amigos apoyan en situaciones como esta?
Lo que trato de decir es que hay personas que todos los días podrán tener contacto contigo, pero ¿Están conectados entre sí? La amistad vela por la felicidad de ambos, igual que una relación. Y si uno de los dos hace caso omiso a eventos importantes, es de considerar dudoso ese lazo amistoso que ofrece. Para el diario contacto, cualquiera está; para magnanimidad en ocasiones, sólo los que de verdad te apoyan, se harán presentes.
Piensa bien si es necesario llamar amigos a todos tus contactos o conocidos, piensa bien si incluso se llaman mejores amigos, porque plática la da cualquiera, pero amistad verdadera, muy pocas.
Podemos esperar un poco más
Últimamente estoy disfrutando bastante esto de sufrir por amor, es decir, siento que cada emoción es mucho más intensa que antes. Cada sonrisa, cada preocupación, cada amargura, incluso cada dolor se siente mucho más fuerte.
Estaba pensando que quizás no es tan malo, bueno, claro que quiero su regreso, sus besos y abrazos, claro que quiero ver sus ojos y sentir su corazón cuando late, pero de alguna forma que aún no entiendo, su partida de mi vida ha servido como detonante para muchos puntos que no sabía que podía descubrir y manipular en mi mismo.
Si, acepto que las lágrimas no faltan casi nunca, pero siento que cuando él vuelva (si es que vuelve), valdría la pena la espera en la que estoy. Claro que va a desequilibrar mi estado emocional en ese momento (si es que sucede) pero la felicidad no faltaría, y aunque estaría muy nervioso por saber responder de la mejor manera posible, todo habría pasado para bien. Ojalá pase.
Quiero seguir aprendiendo de mis emociones, aún me falta muchísimo por saber controlar, es bastante difícil pero es muy necesario que lo logre hacer. No me llena ninguna mirada en el mundo donde rutinariamente paso mis días, es como si algo en mi supiera que no debería ni poner atención a algo o alguien que no pretende nada serio conmigo.
Ya utilice la excusa de las necesidades carnales para saciar una vez una curiosidad y no me llenó el alma, es que simplemente no estoy hecho para eso... Necesito vida, amor, cariño y sentir a la persona con la que quiero compartir mi cuerpo (suena santurron y casi falso, pero qué puedo hacer?) Es como poner en una balanza saciar unas ganas de un día y saciar las ganas de toda una vida.
Quizás aún espero su llegada que no tengo seguridad alguna de que pase, incluso he perdido toda comunicación y contacto con él... Quizás ya tiene su vida hecha, está feliz y ni siquiera se acuerde de mi, como yo de él. Pero es mejor esperar con todo si eso nos mantiene de pie aunque muy en el fondo sepamos que puede que nunca llegue a suceder.
En unos días salgo de vacaciones y creo que mis emociones de depresión y amargura serán las acompañantes casi diarias.