Muchas veces buscamos una respuesta de Dios ante circunstancias de la vida y muchas veces creemos que Dios no nos responde. Sin embargo Él nos dejo la biblia y fue con un propósito, por medio de ella siempre habla a nuestras vidas. Dios está al pendiente de nosotros pero a veces simplemente no escudriñamos su palabra, nuestra falta de amor y dependencia hacia Él no nos permite conocerle a plenitud. Pero a pesar de eso Dios conoce nuestros pensamientos, conoce nuestro corazón, conoce nuestra vida. No hay nada oculto para Él y tampoco existe cosa alguna que nos suceda que Dios no vea. El libro de Salmos lo comprueba al decir que cada una de nuestras lágrimas derramadas están ante sus ojos y guardadas en un frasco.
— Salmo 56:8 NBV
Lleva la cuenta de mis lamentos. Has recogido todas mis lágrimas y las has guardado en un frasco. Has anotado cada una de ellas en tu libro.












