OOC
sometimes u change everything on impulse and that’s fINE,

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;;⊰ Inexperiencia.
Kusanagi se inclinó, los músculos tensos y el placer latente. Yata cerró los ojos con fuerza, desviando el hilo de sus pensamientos a otro lugar, olvidando el dolor caliente en sus entrañas, olvidando la sensación de masoquismo al desear moverse contra el rubio con ansias.
Los largos dedos del bartender trazaron caricias sin un patrón definido en sus caderas, buscando espantar el dolor que debía estar sintiendo. Las respiraciones agitadas, el anhelo congelado, los giros de una mente ansiosa buscando más de aquel remolino de sensaciones.
Misaki abrió los ojos, topándose con el iris del más alto.
Quería más.
Y eso, justamente era lo que dictaba el deseo sepultado en los ojos del hombre. Los labios del rubio pasearon con descaro por donde pudieron, la punta de sus dedos delinearon sin descanso la silueta bajo suyo.
❝ Mi nombre. ❞
Yata no tardó en acceder a caprichos inexplicables que arrastraban momentos como ese.
Los nervios se erizaron y los músculos se contrajeron. El dolor se procesó intensamente y apenas fue consciente de la sacudida del cuerpo sobre él, Izumo se contuvo apenas, esperando el momento propicio para seguir sumergiéndose dentro de esa vorágine incontrolable.
Kusanagi prácticamente ronroneó al sentir las piernas del más bajo alrededor de sus caderas, un movimiento espontaneo y una palabra desenredada desde el fondo de la garganta del skater.
Sigue.
Solo eso bastó, desde ese punto el bartender no pudo detenerse. El deseo lo consumió, hundiéndose sin retorno en la sensación quemante de la piel contraria y estaba tan absolutamente convencido que la contraparte se encontraba igual de metido en el asunto.
Izumo jamás imaginó que otorgarle la primera vez a alguien lo preocuparía tanto y sería tan irónicamente, revitalizante.
Tal vez, solo tal vez, se estaba transformando en un tonto idiota cursi.
;; ⊰ мiℓiταry αυ
—————-{ ✿; El fuerte sonido atronador del arma se disipó contra las paredes de la sala de tiro.
>> 8 de 10.
La cifra le pareció burlesca, espantosa. Un par de números recordándole la realidad con un solo y certero golpe, Yata se concentró en los blancos a varios metros frente a él; dos fallos, diez tiros certeros. La precisión de quien era los ojos del escuadrón de Homra había bajado, no era una cifra alarmante pero siendo él quien disparaba, efectivamente...
Lo era.
La cuenca donde residió el ausente ojo izquierdo dolía, la vista se nubló y su cerebro decidió fallar justamente en ese momento. Fue necesario sentarse en uno de los asientos desperdigados por el lugar, apenas llevaba un par de días fuera del hospital era entendible que su estado físico decayera.
Ahora no podía enfocar todo como antes. La frustración cayó sobre él como un balde de agua fría, los labios temblaron y él trató de controlarse.
Yata Misaki agradeció internamente la soledad que le brindaba el campo de tiro, se ganaría una retahíla de regaños si lo sorprendían ahí practicando cuando debía guardar reposo.
Sin embargo, simplemente no soportaba estar haciendo nada todo el día. Necesitaba comprobar cuanto había descendido su habilidad luego de caer en el campo de batalla.
Nunca se llevó bien con las cifras.
Aun si eran aquellas que se reflejaban frente suyo.
Y, la frustración regresaba, sentimiento que no podía exteriorizar frente a nadie. No quería represalias, solo quería estar ahí, solo y con su arma de servicio.
-----------—----{ ✿ }: Aburrido. Se declaraba absoluta y condenadamente aburrido. Maldijo por tercera vez su estado actual mientras daba vueltas sobre su cama y se concentraba en el techo, la consola abandonada a un costado recién apagada.
Volvió a suspirar.
Lo extrañaba y sabía que gran parte de su aburrimiento era por causa de ello, es decir; no lo extrañaba del todo... solo un poquito.
>> AGH.
Justo al hombre se le ocurrió irse a uno de sus viajes cuando él tenía poco trabajo, por consecuencia; mucho tiempo libre y se le estaban acabando las ideas para no aburrirse.
Tal vez se buscaría otro empleo. Tanteó descuidadamente la mesita al costado de la cama en busca de sus audífonos, era preferible escuchar música hasta quedarse dormido a extrañar al jodido hombre que apenas lo llamaba.
...
..
.
¡No lo extrañaba maldición!
{ Fated marks; AU };;
-----------------—{ ✿ }: Se talló los ojos por décima vez en menos de quince minutos, los ojos del muchacho repasaron los números en la pantalla del celular para asegurarse de la hora.
❝ 2:05 AM ❞
Bostezó mientras iniciaba otra partida en su consola de juegos, no quería dormir por nada del mundo y se estaba esforzando como nunca para no hacerlo. Sabía que era una mala idea ir a dormir ese día al departamento del rubio, no podía molestarlo con sus estupideces, mucho menos al final de un día cansador como aquel.
Ahora estaba solo en la sala de estar, acurrucado en el sofá para tres personas jugando una partida añeja.