Zim es un gnomo de Svartálfar, en Ysgard. Su nombre completo es Zimushsumiz, que significa "viento que pasa por las hojas a mediados de invierno".
Nombrado y criado por una dríade malvada llamada Pzsh que vive en un sauce gigante sobre un cerro.
No llegó a conocer a su madre, y su padre fue "blanqueado" (muerto de aburrimiento) cuando Pzsh lo hechizó y ordenó que moviera un lago de un lado del cerro al otro.
Cuando Zim fue obligado a tomar el lugar de su padre por poco muere también. Pasó cerca de 70 años moviendo agua en un carro de madera que hizo su padre, pero selectivamente regando una y otra planta en el camino hizo una bitácora del crecimiento y salud de cada una. Luego pasó a escribir un tomo de 12 volúmenes llamado "La guia de Zimushsumiz para el regado de plantas silvestres en cerros", trabajo muy conocido entre todas las hadas de los bosques.
Zim es un gnomo común, aparenta mas edad de la que tiene por sus arduos trabajos, tiene el pelo verde pálido, y piel color arena. Siempre está un poco sucio y polvoriento y le gusta llevar consigo un sombrero extrambótico y un martillo gnómico para sus trabajos de campo y sus aventuras.
La primavera en que Zim cumplía los 120 años, la caravana de hadas gitanas pasó cerca del sauce, llevaban consigo una extraña compañía de esclavos; dos trogloditas ciegos, un pudín negro en una jarra y un duregar tuerto de nombre Mograth.
Pzsh compró de los gitanos a Mograth y lo puso a trabajar cavando un pozo. Todos los dias la Dríade encantaba al duregar y le pedía que continuara su trabajo. Pero los enanos de la subobscuridad son reacios a la magia y este en particular tenía una misión propia; robar la esmeralda de Pzsh, la gema mágica incrustada en la corteza del sauce gigantesco.
El plan era sencillo, desencajar la joya y usar el carro del agua del gnomo para bajar el cerro antes de que Pzsh se diera cuenta. Y cuando llegó el día, fue exactamente lo que hizo. No contaba con que Zim se resistiera a abandonar el carro, así que los dos escaparon a toda velocidad de la dríade enfurecida. Lo siguiente que nuestro gnomo supo fue que una ráfaga de luz verde los transportaba desde su bosque hasta las cavernas de la subobscuridad.
Mograth, convenció a Zim para visitar una ciudad del subsuelo y con destreza llevo al gnomo a una trampa donde lo vendió a la esclavitud, esta vez sería un gladiador de las fosas del mercado. Por suerte su nuevo dueño también era un gnomo, que en vez de mandarlo a las fosas le daba trabajos domésticos y tareas aburridas que completar, pero Zim ya había probado el sabor de la aventura. Una noche huyó de la ciudad convencido de subir, salir de la obscuridad y volver a las tierras de la luz.