B49 - E 44 between Limburg and Wetzlar, Hesse, Germany by Buster2k6
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B49 - E 44 between Limburg and Wetzlar, Hesse, Germany by Buster2k6
Estou começando a não gostar dos números 80, 196 e 44.
'El Intercambio' ||| Especial / 44.
*POV Lauren
El ruido que había alrededor parecía estar a miles de kilómetros cuando vi a Camila resplandeciendo en el largo vestido que usaba. Su barriga sobresalía contra la tela azul. Le pedí permiso a Drew y sus amigos, con los que estaba conversando, para ir hasta ella.
-hola, amor. –me deleité con la sonrisa que dejó salir cuando me vio caminando hacia ella.- necesitas algo? –negué con un leve movimiento de cabeza.- qué fue? Porqué me ves con esa cara? –arqueó una ceja.
-nunca te vi tan bonita. –mi voz salió cargada de un amor que jamás pensé sentir en porciones tan grandes.- cielos, te estás poniendo roja. –reí, pasando el dedo por su mejilla.
-es que me estás viendo muhco…-reclamó, abrazándome y escondiendo su rostro en mi cuello. Pasé los brazos por su cintura, meciéndola. Nos quedamos así por un tiempo, ajenas a lo que pasaba alrededor.
-Lauren, tengo miedo. –fruncí el ceño, alejándola un poco para poder sus ojos. Llenos de pavor.
-miedo de qué, Camz?
-de ser mamá. –ella desvió su mirada de la mía, viendo un punto cualquiera, mientras sus labios temblaban, con el llanto que ciertamente vendría. La tomé de la mano, para sacarla de ahí, llevándola dentro de la casa. Un jardín lleno de gente no es el mejor lugar para tener una conversación como esta.
-aquí vamos a poder conversar. –dije delicadamente, cerrando la puerta de la casa, para alejar un poco el sonido de las risas que venían de afuera.- de qué tienes miedo? –me senté a su lado, tomando sus manos.
-de no estar lista. De no saber cómo llevar la maternidad. De no ser una madre ejemplar…Lauren, yo no quiero que nada salga mal. Esta idea de tener a alguien que va a depender de mí me aterra más que otra cosa. –ella mordió sus labios, dejando escapar una lagrima.
-tú no necesitas ser perfecta. No tenemos que serlo. Los hijos no vienen con un manual de instrucciones, tendremos que aprender a ser madres. Y, Dios mío,..-solté una leve risa.-…no puedo creer que tengas miedo de no ser una buena madre. Cielos, Camila, eso es imposible. Eres la mujer más increíble que conozco. Dulce, amorosa. Tienes un corazón gigante y…Camz. –sujeté su barbilla, haciéndole verme.-…este bebé tendrá una suerte inmensa, porque su mamá será una persona espectacular. Vas a ser una mamá increíble.
-Lauren, y si no es así? Y si hago todo mal? Y si no sé cómo cuidar de él?
-tú lo amas, cierto?
-es claro que sí, pero…
-shh…-coloqué un dedo sobre sus labios.- si lo amas no tienes por qué temer. Deja que el amor te guíe… él nos demostró a nosotras que puede hacer milagros. –ella abrió su boca para responder, pero no la dejé.- lo sé, sé que da miedo. También me sentí aterrada varias veces, pero nos tenemos la una a la otra. Y este bebé que estás cargando es un pedazo de las dos y, mi bien, no somos nosotras quienes tenemos que adaptarnos a él, es él quien tendrá que adaptarse a nosotras. Él está llegando. –sonreí, posando la mano sobre su barriga.- sabes qué hago cuando tengo miedo? –ella negó.- te miro. Sí, simplemente te miro y, de alguna forma, sé que todo estará bien y que, tal vez, no seamos las mejores madres del mundo, pero este bebé tendrá lo mejor que tú y yo podamos darle.
-gracias. –sonrió.
-por?
-por estar aquí. Por siempre estar cuando te necesito. –sonreí, secando su rostro húmedo.- pero tú crees que seremos buenas madres?
-sinceramente? –ella asintió.- creo que sí. Creo que seremos maravillosas.
*POV Camila
-no recuerdas? En serio? –Taylor se reía, a pesar de estar claramente espantada al Lauren no recordar la historia que le contaba. Apoyé la mano en mi barriga mientras sonreía, viendo el fuego de la chimenea. Jonas dormía tranquilo en un cobertor extendido en el suelo. Drew estaba acostado con él, riendo de los recuerdos de su esposa.
-Taaaay! Yo no hice eso! No exageres las cosas. –Respondió Lauren, mientras reía, pasando su brazo detrás de mis hombros, dejándolo ahí apoyado.- de cualquier forma, no recuerdo, así que probablemente debe ser mentira. –una almohada voló, pero Lauren fue más rápida y logró esquivarla, haciéndola caer detrás del sofá en el que estábamos.
Cerré los ojos, bostezando. El embarazo trajo algunos síntomas, como mareos constantes, náuseas y sueño, principalmente sueño. Me da un pesar Lauren, siempre está alerta, ya hace meses que no se relaja completamente… todas las veces que tengo algún nuevo síntoma ella se asusta y llama al médico, solamente para escuchar lo que le digo mil veces; es normal en esta fase.
Me recosté en su hombro, dándole un beso en el cuello. La voz de mi cuñada estaba un poco más alta por el vino que tomó. Taylor siempre fue débil a la bebida, dos copas y listo, se vuelve otra persona. Bostecé nuevamente, sintiendo el cansancio de la semana golpear. Infelizmente el fin de semana se pasa extremadamente rápido.
El sueño aumentaba cada segundo más, me sentí tan confortable, con la mejilla cerca al corazón de Lauren, sintiendo su pecho temblar cuando habla o se ríe de alguna tontería, que me faltaron ganas para levantarme e ir a la cama, aunque ella lo haya propuesto. Suspiré feliz. La maternidad me ha hecho valorizar aún más a las personas que están a mi alrededor. A mi familia. Y de alguna manera este domingo por la noche, con un fuego calentando la magnífica casa de campo y el par de verdaderos amigos que tenemos se volvió la definición completa de felicidad.