EBE, donde hasta el gurú de Twitter no paró de preguntar
Una de las cosas que más le gustan a Luis Rull de organizar junto a Benito Castro y José Luis Antúnez el encuentro sobre comunicación digital #EBE11, que se celebra este fin de semana en Sevilla, es la "gente espectacular" que le permite conocer.
Como Matt Mullenweg, el fundador de Wordpress; como Bred Taylor, que creó Friendfeed y tras venderle la empresa a Facebook es el jefe de tecnología de ésta; o como Biz Stone, el hombre que inventó y es dueño de esa herramienta llamada Twitter que está revolucionando la comunicación interpersonal en el mundo y ha sido un arma fundamental de la Revolución Árabe.
Stone participó en la edición de 2008, y Rull recuerda con satisfacción la semana que pasó con él y su mujer. El padre de Twitter le demostró que una de las virtudes de los líderes de la innovación digital es estar siempre aprendiendo y abierto al intercambio de ideas, en vez de dar su obra por cerrada.
"Se pasó una semana sin parar de preguntar", dice Rull durante una pausa en la segunda sesión de EBE en el pabellón del Futuro de la isla de la Cartuja. Todavía hay tiempo para participar hoy, último día.
"Esta gente tiene éxito porque siempre están pensando cómo hacer lo que hacen mejor, en todos los órdenes de la vida. Muchas veces el departamento de innovación no existe, está en la cabeza de cada uno: es una autocrítica constante, y esto lo veo en poca gente en España", reflexiona este sociólogo y empresario de servicios digitales de 38 años. "Y siempre están preguntando, 'qué te parece lo que yo hago, y lo que hacen mis competidores, y cómo lo usas tú'...".
Dice que también ha comprobado en su relación con los gurús invitados a EBE que en Estados Unidos es más fácil que aquí acceder a los líderes digitales y al capital para montar ese embrión de empresa que llaman 'startup'. "No es tan complicado que alguna empresa te dedique dos minutos para que le cuentes tu proyecto. Aquí para ver a un subdirector tienes que pasar cincuenta filtros, y con recomendación. Por eso atraen a un montón de talentos. No prejuzgan a nadie. No importa tu aspecto sino que tu proyecto sea importante. Y si les gusta, te dicen: 'Te monto la empresa". Por el contrario, critica, "en España hay pocos inversores, y en Andalucía, si los hay, están muy escondidos".
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