Cuento de hadas o pesadilla? La tarta de ING Direct
Post escrito por Andrea Herrero, alumna del Máster en Community Manager del CICE.
ING Direct España cumplió 14 años el 18 de Junio y para celebrarlo hicieron una tarta gigante recreando su web, la cual compartirían con todo aquel que entrase en la micro de la campaña y llenara en formulario, o al menos eso era la idea.
Durante el día podíamos ver en directo como cortaban la tarta y a medida que los usuarios ingresaban en el microsite diseñado para la ocasión, llenaban un pequeño formulario y esperaban a que saliera un botón verde indicativo de que su tarta había sido cortada, enseguida lo mostraban en la pantalla con el nombre y procedían a enviarla.
Sin embargo, más allá de esta genial y deliciosa idea, sabemos que la logística detrás era muy compleja. Desde tempranas horas se empezaron a ver los problemas, las personas que participaron, incluyéndome, pasamos media hora, 2 horas, 4 horas, 6 horas... esperando a que el botón se pusiera verde. Hice un seguimiento del hashtag #cometelawebdeINGDIRECT y la mayoría de los comentarios eran negativos. Muchos se quejaban del tiempo que estaban perdiendo esperando y que no pasaba nada.
La acción empezó a las 10:30am o al menos eso informaba ING en horas de la madrugada cuando quise entrar desde la home del banco, y cuando participé cerca de las 11:30am, ya había ¿colapsado?.
Curiosamente alguien publicó una foto donde salía el tan esperado botón verde, no esperé mucho escribirle un tweet, después de entablar una conversación, al cabo de un rato me confesó que la imagen había sido trucada, porque también veía que algo estaba saliendo mal y quería ver la reacción del community manager, sin embargo éste no se percató y lo felicitó.
Yo esperaba ver durante el día como la gente subía sus fotos, cosa que no sucedió, al día siguiente si se empezó a ver como aquellos afortunados empezaron a subir las fotos de sus tartas.
El 24 de junio encontré un artículo en la web de TAGO en el que publicaban la foto que yo tanto ansiaba ver.
En definitiva, la idea era genial, pero que fue muy mal ejecutada. Como banco ING, hasta los momentos, tiene no sólo buena reputación sino que tiene en su historial excelentes campañas, pero con esta en particular rompieron las ilusiones de muchos y es una gran demostración de que cuando se planifica una campaña de esta envergadura tiene que salir no bien, sino muy bien! De lo contrario se producirá el efecto opuesto a lo esperado por parte de los usuarios, quienes terminan siendo los críticos más duros.
Para los que recibieron la tarta, espero la hayan disfrutado y para ING mejor suerte para la próxima!











