El respeto por tu persona y por los demás es uno de nuestros grandes valores!!!

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El respeto por tu persona y por los demás es uno de nuestros grandes valores!!!
ANDRÉS NAVARRO AFIRMA QUE EL RESPETO A LA MUJER DEBE SER INCULCADO EN LAS ESCUELAS, CON LOS DOCENTES Y LAS FAMILIAS
ANDRÉS NAVARRO AFIRMA QUE EL RESPETO A LA MUJER DEBE SER INCULCADO EN LAS ESCUELAS, CON LOS DOCENTES Y LAS FAMILIAS
SANTO DOMNGO.– El ministro de Educación, Andrés Navarro, afirmó hoy que el respeto a los derechos de la mujer, la equidad y la igualdad de género son males estructurales que deben ser enfrentados desde las escuelas, (more…)
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¿Cómo funciona una misión de Observación?
¿Cómo funciona una misión de Observación?
El 9 de marzo de 2016 y tras el acuerdo de paz firmado entre el Gobierno de Colombia y las FARC, el Consejo de Seguridad estableció una misión política, en la que se integraba un mecanismo compuesto por observadores internacionales no armados que tenían la tarea de monitorear y verificar la dejación de las armas en Colombia.
Año y medio más tarde, concluyó con éxito la entrega y recuperación de armas de las FARC.
Nuestras compañeras en el Centro de Información de Buenos Aires han entrevistado al general argentino, Javier Perez Aquino, quien fue Jefe de Observadores en la Misión, lo que nos ha dado una magnífica oportunidad para, a través de su testimonio y su experiencia en Colombia, conocer cómo funciona un mecanismo de este tipo.
Por ejemplo, el general nos revela cuál es el secreto para tener éxito en el terreno a través del comportamiento que todo observador debe seguir, uno el que lo primordial es el respeto.
Igualdad de género
Otro asunto importante es la igualdad de género. La ONU está tomando medidas y tratando de que los Estados Miembros incluyan más mujeres en sus operaciones de paz en todo el mundo. También sobre este asunto, Pérez Aquino nos comenta su experiencia de trabajar con mujeres bajo su mando.
Lo que se puede conseguir
En cuanto a lo que se puede alcanzar a través del éxito de una misión de este tipo, el Jefe de Observadores lo retrata de manera excelente en muy pocas palabras: “detener el daño que las armas pueden hacer”.
[via Noticias ONU]
https://www.dipublico.org/108891/como-funciona-una-mision-de-observacion/
Venezuela: Secretario General de la OEA denuncia auto golpe de Estado
Venezuela: Secretario General de la OEA denuncia auto golpe de Estado
30 de marzo de 2017
El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denuncia el auto-golpe de Estado perpetrado por el régimen venezolano contra la Asamblea Nacional, último poder del Estado legitimado por el voto popular.
“Aquello que hemos advertido lamentablemente se ha concretado”, sentenció el Secretario General.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha dictado dos decisiones por las que despoja de sus inmunidades parlamentarias a los diputados de la Asamblea Nacional y, contrariando toda disposición constitucional, se atribuye las funciones de dicho Poder del Estado, en un procedimiento que no conoce de ninguna de las más elementales garantías de un debido proceso.
Por la primera de ellas, del 27 de marzo de 2017, el TSJ declara la inconstitucionalidad de acuerdos legislativos calificando como actos de traición a la patria el respaldo a la Carta Democrática Interamericana, instrumento jurídico al cual Venezuela ha dado su voto al tiempo de aprobarlo y fue el primer país en solicitar su aplicación en el año 2002.
Por el segundo fallo, del 29 de marzo, este tribunal declara la “situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional”, en forma que no conoce respaldo constitucional ni en las atribuciones de la Asamblea (art.187 de la Constitución), ni mucho menos en la de la Sala Constitucional del TSJ (art.336 de la Constitución) y que viola la separación de poderes que la propia Constitución exige sea respetada por todos los jueces los que deben “asegurar su integridad” (art.334).
Las normas internacionales regionales y universales a las que Venezuela soberanamente ha adherido, y que por ello la obligan a su cumplimiento, reafirman el respeto a la separación de poderes como garantía ineludible para la protección de los derechos de los ciudadanos y la defensa del sistema democrático y del estado de derecho.
Las dos sentencias del TSJ de despojar de las inmunidades parlamentarias a los diputados de la Asamblea Nacional y de asumir el Poder Legislativo en forma completamente inconstitucional son los últimos golpes con que el régimen subvierte el orden constitucional del país y termina con la democracia.
La decisión del TSJ expresa en su numeral 4.4: “Se advierte que mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho”.
Asumir la restauración de la democracia es tarea de todos. Hoy es hora de trabajar unidos en el hemisferio para recuperar la democracia en Venezuela, con cuyo pueblo todos tenemos deudas que nos obligan a actuar sin dilaciones. Callar ante una dictadura es la indignidad más baja en la política.
“La cuestión es sólo entre la libertad y el despotismo”, nuestros opresores, y son nuestros opresores porque la libertad de los pueblos es la esencia misma de nuestra libertad, sólo por serlo forman el objeto de nuestra lucha.
El Secretario General de la OEA dijo que es urgente la convocatoria de un Consejo Permanente en el marco del artículo 20 de la Carta Democrática y constató que se ha llegado a este punto a pesar de las advertencias formuladas en los informes del 30 de mayo de 2016 y 14 de marzo de 2017.
El líder de la OEA recordó el carácter preventivo que tiene la Carta Democrática Interamericana, que debió haber sido accionada con rigurosidad para no lamentar otro golpe de Estado en el hemisferio.
Referencia: C-019/17
[via OEA: Comunicados de Prensa]
http://www.dipublico.org/105589/venezuela-secretario-general-de-la-oea-denuncia-auto-golpe-de-estado/
Afán y desdén de Estados Unidos de América por las Naciones Unidas
Afán y desdén de Estados Unidos de América por las Naciones Unidas
El presidente Trump cumple sus promesas… Los medios informan que ya está avanzado el borrador de la ordenanza ejecutiva sobre la reducción de fondos a las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales (“Auditing and Reducing U.S. Funding of International Organizations”). En Estados Unidos siempre ha habido duras críticas, muchas bien fundadas, a la Organización de las Naciones Unidas, que por supuesto tiene importantes defectos, de nacimiento o adquiridos; más aún, conocidos detractores de las Naciones Unidas han representado a EE.UU. en la Organización al más alto nivel. A pesar de las críticas, mi impresión es que hasta ahora siempre ha pesado de forma significativa el hecho de que Naciones Unidas fue un proyecto de Estados Unidos de América, creado bajo la convicción de la necesidad de una organización internacional efectiva. Ese hecho parece haber perdido relevancia, pero conviene tenerlo presente. Por eso agradecí mucho la invitación que la Fundación Politeia me hizo a finales de noviembre del año pasado para dar una conferencia sobre el orden internacional creado tras la Segunda Guerra Mundial dentro de su admirable programa de estudios, que este año ha dedicado a “Los años centrales del siglo XX: 1939-1975”. Fue una buena oportunidad para volver la vista atrás hacia el proceso de creación de Naciones Unidas en un momento en que se encuentra en el punto de mira del nuevo gobierno de Estados Unidos de América.
En la elucidación del papel central de EE.UU. tiene un protagonismo especial el afán del presidente Franklin Delano Roosevelt. A FDR le debemos hasta el nombre de la Organización. Cuentan que no le convencía ningún nombre de los que se proponían y que “Naciones Unidas” se le ocurrió una noche de invierno de 1941. Tan excitado estaba con su hallazgo que a la mañana siguiente se apresuró a proponerle el nombre a Winston Churchill, entonces primer ministro del Reino Unido de visita en Washington para pasar las navidades y defender su concepción de la guerra ante el Congreso de EE.UU. Roosevelt fue a la habitación de Churchill, a quien encontró saliendo de la ducha, y le espetó “Naciones Unidas”. Era un momento de gran relevancia histórica, porque los japoneses habían atacado la flota del pacífico en Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 y Naciones Unidas era aún una alianza de guerra –como recuerda el historiador Mark Mazower, Italia se rinde en 1943 ante las “Naciones Unidas”- que iba a tardar aún muchos meses en convertirse en una organización internacional.
El mundo de 1945 experimentó un cambio del centro del poder: el Imperio Británico, que había sido predominante en la concepción y creación de la Sociedad de Naciones, pasaba a un segundo lugar, dejando el paso a Estados Unidos como la gran potencia mundial de la época. No obstante, algunas personas y ciertos temas esenciales de 1919 siguieron teniendo protagonismo en 1945. Por ejemplo, el imperialismo y el colonialismo estaban, cómo no, entre esos temas perdurables; se acordó el sistema fiduciario de las Naciones Unidas para reemplazar a los mandatos de la Sociedad de Naciones, pero ya se adivinaba la fuerza imparable del principio de libre determinación respecto de los pueblos coloniales. En cuanto a las personas, basta citar como botón de muestra a uno de los personajes principales de la Sociedad de Naciones, el sudafricano Jan Smuts, defensor del Commonwealth británico y autor del influyente panfleto The League of Nations. A Practical Suggestion, que estuvo presente en la Conferencia de San Francisco en junio de 1945 y, como destaca Mazower en otro gran libro dedicado a la génesis ideológica de las Naciones Unidas, incluso ayudó a redactar el Preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas (comentarios aquí y aquí).
El cambio del centro del poder se vio reflejado en las maneras americanas de hacer las cosas, que daban primacía a nuevos valores prácticos y humanitarios. La Sociedad de Naciones había permitido el nacimiento de la ‘burocracia internacional’ (Eric Drummond, Jean Monnet, Albert Thomas, Kudwick Rajchmann, et cetera), que influyó de manera decisiva en la creación de las Naciones Unidas. El proyecto comenzó a elaborarse en Washington, en los despachos del Departamento de Estado, tras la Declaración de Naciones Unidas de 1 de enero de 1942, que cristalizó la convicción sobre la necesidad de una nueva organización internacional efectiva. Por supuesto, esa necesidad sólo se tradujo en un proyecto realizable hacia 1943, una vez que los ‘tres grandes’ aceptasen el compromiso de ejercer de policía mundial dentro de un esquema de seguridad internacional donde tuvieran poder de veto sobre el uso de la fuerza y las sanciones, una condición básica para la creación de la nueva organización internacional, como se ocupó de recalcar el Secretario de Estado Cordell Hull. En las conferencias de Dumbarton Oaks (1944) y San Francisco (25 de abril al 26 de junio de 1945) se discutió sobre el alcance del veto, la membresía en la Organización, sobre las competencias de la Asamblea General, sobre el colonialismo, los derechos humanos… y se adoptó la Carta de las Naciones Unidas, que entró en vigor el 24 de octubre de 1945. FDR murió en abril y no pudo verlo. A la vez, ese mismo año se crearon el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y el Fondo Monetario Internacional, acordados en la Conferencia Monetaria y Financiera de Naciones Unidas (1 al 22 de julio de 1944), conocida como la Conferencia de Bretton Woods, donde colisionaron las personalidades de Harry Dexter White (personaje de novela) y John Maynard Keynes -como lo cuenta magistralmente Benn Steil en La batalla de Bretton Woods.
Desde entonces, con altos y bajos en el apoyo a las Naciones Unidas, el factor paternal de EE.UU. ha estado como mínimo a la sombra de sus posturas y decisiones gubernamentales respecto de la Organización; algo que parece haber desaparecido ahora con la administración del Presidente Trump y su desprecio institucional a las Naciones Unidas como proyecto americano. Esto representa un gran desafío para las Naciones Unidas y en general para un orden internacional basado en el derecho internacional y los derechos humanos. El nuevo Secretario General Antonio Guterres es consciente de la provocación. Su proyecto de revitalización de las Naciones Unidas está basado en los valores que fundamentan la Carta, es decir, “la paz, la justicia, el respeto, los derechos humanos, la tolerancia y la solidaridad”. Guterres ha expresado también su intención de reformar el funcionamiento interno de las Naciones Unidas mediante “la simplificación, la descentralización y la flexibilidad”. Para Guterres, hay que crear una cultura de rendición de cuentas y “concentrarse en el cumplimiento de los objetivos antes que en los procedimientos, en las personas antes que la burocracia”. El problema es que, para lograr esos fines, como Guterres mismo reconoce, necesita la confianza y el apoyo de los gobiernos de los Estados miembros de las Naciones Unidas.
[via aquiescencia]
http://www.dipublico.org/105354/afan-y-desden-de-estados-unidos-de-america-por-las-naciones-unidas/
Pacto sobre refugiados entre la Unión Europea y Turquía
Pacto sobre refugiados entre la Unión Europea y Turquía
La crisis de los refugiados parece no ver una vía de solución que garantice el respeto de los derechos humanos. Ahora el foco está puesto en la negociación de la UE con Turquía. Ahmet Davotoglu, Primer Ministro turco, ya dijo que los interesas de la UE y de Turquía son los mismos pero que su país ya acoge a más de 2,5 millones de refugiados sin tener ayudas significativas.
El problema va más allá de ayudar a Turquía con dinero. Cristina Gortázar, Directora de la Cátedra Jean Monnet de Refugio y Asilo en la UE de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, recuerda que ya el pasado mes de noviembre se negoció un acuerdo de readmisión entre la UE y Turquía que debía entrar en vigor a mediados de junio en virtud del cual se readmitiría a cualquier persona que cruzara irregularmente las fronteras de la unión. De ese modo, en enero se decidió declarar a Turquía como ‘tercer país seguro’, “que significa que cualquier refugiado que proceda de suelo turco podrá ser devuelto a Turquía, ya que se le considera una país seguro y sin riesgo para quien quiera entrar en Europa desde allí”, asevera Gortázar.
Refugiados
Pero Turquía cumple apenas una de las cinco condiciones para ser considerado como ‘tercer país seguro’. Según Gortázar, Turquía debe garantizar la no devolución al país de origen de los refugiados y que no se les someta a torturas ni a tratos inhumanos. Además, “debe garantizar que la persona pueda pedir la condición de refugiado, pero Turquía no tramita este tipo de solicitudes a no ser que los asilados procedan de Europa, cosa que es un sinsentido”, dice la catedrática.
Con todo ello, el plan que ya ha aprobado la UE no respeta los derechos humanos. “Las devoluciones de los solicitantes de asilo no es una idea, es una ocurrencia que no sé cómo a las instituciones y a los jefes de Estado y Gobierno presentes se les coló”, ironiza Gortázar, “porque violan el derecho de la UE, el Convenio europeo de Derechos Humanos, la Convencion de Ginebra y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, además de todos los ordenamientos internos en los que se incorpora ese derecho interno o regional europeo”.
Con todo, el rechazo es general desde muchas organizaciones, que piden que se reconsidere el plan de la Unión Europea. Entre los que expresan su rechazo está la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE que, junto a entidades de acción social que trabajan con refugiados y migrantes, como Cáritas, CONFER, o el Sector Social de la Compañía de Jesús, denuncia “un acuerdo inédito que supone un giro radical en la política migratoria y un serio retroceso en materia de derechos humanos”. El pronunciamiento de estas entidades indica que “la Unión Europea ha decidido comprar, con el desembolso de una partida extraordinaria de 3.000 millones de euros adicionales al Gobierno de Ankara y otras contrapartidas, la contención de los refugiados fuera de las fronteras comunitarias y permitir la devolución —incluso colectiva— a Turquía de todas las personas refugiadas que llegan a la Unión. Con ello, la imagen de una Europa de los mercaderes vuelve a emerger como escandaloso colofón a la larga serie de acciones caóticas, confusas y represivas que en los últimos meses vienen adoptándose contra los refugiados en la Frontera Este”.
No en vano, el acuerdo adoptado con Turquía viola los convenios internacionales y europeos ratificados por los Estados miembros que prohíben expresamente la devolución de personas que son objeto de persecución o víctimas de guerra. Es, por tanto, inaplicable. Además, “supondrá un incremento mayor si cabe del inmenso saldo de sufrimiento, dolor y muerte por parte de quienes siguen arriesgando cada día sus vidas mientras buscan bienestar, seguridad y protección a las puertas de Europa”, según portavoces del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones de Comillas ICAI-ICADE.
Numerosas voces en defensa de los refugiados piden a los Estados miembros que defiendan la Convención de Ginebra y se atengan a los valores proclamados en sus constituciones, que se ofrezcan canales legales y seguros para acceder a nuestro territorio, garantizando la protección de los derechos humanos y la dignidad de estas personas que huyen del terror y la desesperación. Invitamos a la comunidad cristiana y a toda la sociedad a expresar su rechazo inequívoco a este acuerdo, que condena a todos esos seres humanos —mujeres y niños en su mayoría— a ver cercenados sus anhelos de libertad. Según Gortázar, “hay cosas en el plan de Turquía que son bienvenoidas, como ayudar a las personas en protección temporal”. Pero, al igual que otros expertos, Gortázar pide “cabeza”, porque las devoluciones colectivas están prohibidas por el Derecho Internacional, por el Derecho Europeo y por el Derecho de los Refugiados.
Cristina Gortázar, profesora de Derecho en Comillas ICADE, analiza el último pacto entre la UE y Turquía sobre los refugiados:
https://www.youtube.com/watch?v=rbE6D5uXy_M
Blog sobre refugiados: http://blogs.upcomillas.es/acogida/
La entrada Pacto sobre refugiados entre la Unión Europea y Turquía aparece primero en Esglobal.
[via Esglobal]
http://www.dipublico.org/103715/pacto-sobre-refugiados-entre-la-union-europea-y-turquia/
Sin soluciones a la vista
Sin soluciones a la vista
Henri Dunant nació en Suiza, país conocido por su neutralidad, e hizo carrera como banquero antes de aventurarse con una empresa en Argelia, por entonces aún colonia francesa. Cansado de esperar las autorizaciones necesarias para operar, decide dirigirse directamente al emperador Napoleón III. Parte así al encuentro del sobrino de Bonaparte en Solferino, en el norte de Italia, presenciando allí -en una coincidencia que alteraría la historia- una de las más sangrientas batallas del siglo XIX.
Impresionado por el abandono de miles de heridos, Dunant intenta de inmediato aunar esfuerzos para socorrer a todos, cualquier que sea el uniforme que vistan. Regresado a casa, comparte esa experiencia en el libro “Recuerdo de Solferino” (1862). Del éxito de la obra nació la Cruz Roja y más tarde el Primer Convenio de Ginebra. La guerra había cambiado para siempre.
Ese cambio se inició en Europa y no fue por decreto estatal ni por decisión de los gobiernos. Se verificó por el desasosiego de un hombre de negocios. Hoy, pasados 150 años, algo similar sucede en el mismo suelo europeo, donde la gente común y las organizaciones de la sociedad civil, todos los días, demuestran mayor eficiencia y preocupación que sus líderes políticos en la acogida de refugiados. Son periódicos que recaudan fondos entre sus lectores, son voluntarios que contribuyen con mantas y alimentos, son familias que abren las puertas de sus casas para recibir personas como nosotros con chicos iguales a los nuestros.
Extraño tiempo este en que la solidaridad popular revela mayor respeto por el derecho internacional que los gobiernos elegidos en una de las regiones más desarrolladas del mundo. Estamos hablando de una Unión Europea obligada por sus tratados “a ofrecer un estatus apropiado a todo nacional de un tercer país que necesite de protección internacional”. Pero que en el terreno ha a menudo se ha comportado como Tartufo en la comedia de Molière, ignorando que el sofisma moral es la más intolerable de las hipocresías.
Ocurre que los refugiados están poniendo en jaque la matriz moral del Viejo Continente, la cohesión interna del proyecto europeo, la política exterior comunitaria e incluso el futuro de la moneda única. Por eso, lejos de expresar solo una muestra de los muchos problemas que atraviesan a Europa, constituyen hoy el problema principal.
Creados en los años 90, los olvidados criterios de Copenhague definen tres condiciones innegociables que cualquier Estado debe cumplir antes de ingresar en la Unión Europea. La primera y más importante norma impone “la existencia de instituciones estables que garanticen la democracia, el Estado de derecho, el respeto de los derechos humanos y el respeto y la promoción de minorías”.
Esta fue la tarjeta de visita de la integración europea que la hizo ser tan admirada en todo el mundo: viejos enemigos de guerra transformados en democráticos socios comerciales, antiguas potencias coloniales convertidas en naciones guardianas de los derechos humanos. Un cambio construido sobre una economía de mercado abierta y preocupada por las desigualdades.
Los padres fundadores de la Unión esculpieron una matriz moral que ahora aparece desdibujada, primero por la obsesión por la austeridad y ahora por el egoísmo con que algunas naciones europeas cerraron las puertas a los refugiados. Bruselas tarda en entender que está en juego la dignidad en ambos lados de su frontera: en el exterior, de los miles de refugiados que todos los días allí acuden; en el interior, de un proyecto europeo que hoy parece administrado por valores contrarios a los que juró respetar.
Una incoherencia que pellizca la propia cohesión interna de Europa. El Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ha expresado recientemente la “vergüenza” que le produce el hecho de la que UE solo ha acogido a 272 refugiados, de los millones que han escapado rumbo a Europa huyendo de la guerra y el hambre.
Bruselas repite así errores de su pasado reciente: si la crisis del euro apartó el norte próspero del sur endeudado, la crisis de los refugiados está separando el oeste del este. Todo parece indicar que las asimetrías serán cada vez más profundas hasta que se asuma que ambos problemas son europeos y requieren por ello de una solución europea.
Sin embargo, casi cinco años después del inicio de la guerra civil en Siria, el principal origen de los refugiados, no se conoce una propuesta europea para poner fin al conflicto. Y en el tablero de las opciones posibles, cualquier solución parece ahora exigir un diálogo con la Rusia que Bruselas y Washington buscan sancionar por la anexión de Crimea. Aquí, como en otros torbellinos internacionales, las políticas exterior y de seguridad común de Europa muestran inconsistencias y vacilaciones.
A otro nivel, quizás menos evidente, la crisis de los refugiados también se entrelaza con la doctrina económica europea. ¿Permitirá la Comisión Europea que un país invoque la acogida de los refugiados para violar los objetivos presupuestarios?; ¿sobrevivirá el mercado único europeo y la moneda única al eventual colapso del Tratado de Schengen?
“Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y una ciudad o una familia dividida no puede subsistir”, se lee en el libro de Mateo (12:25). Después de la crisis financiera, después de la agonía griega, después del conflicto con Moscú en Kiev, Europa enfrenta hoy -con la cuestión de los refugiados- un problema grave de resultado incierto. La salida de este amenazante laberinto solo parece posible si la Unión se reconecta rápidamente con sus orígenes, ondeando una vez más y sin reservas las banderas de libertad y de solidaridad que la hicieron grande.
Por: Jorge Argüello Publicado en su columna de opinión de Revista Veintitres 19/02/2016
[via Embajada Abierta]
http://www.dipublico.org/103514/sin-soluciones-a-la-vista/