Aquella noche hicimos el amor, no tuvimos sexo para sentir que así fue, a pesar de que estábamos desnudos ante el otro, abrazados con nuestros cuerpos sudados.
Aquella noche te puedo asegurar que hicimos el amor de una manera en que
antes jamás había experimentado, me perdí en tus ojos, no podía, ni quería
dejar de verlos, cada segundo que pasaba me adentraba cada vez más en la
profundidad de tu alma y no estoy segura de lo que vi pero sí de lo que sentí.
No tuve noción del tiempo, no estoy segura cuánto tiempo fue que nos estuvimos viendo directamente a los ojos, pero aquella noche, nuestras almas se conectaron llenando mi cuerpo de una felicidad de la cual terminé derramando lágrimas mientras me reía con tus brazos enlazados en mi fría espalda.
Sólo sé que aquella noche no hicimos el amor, el amor nos hizo a nosotros.