El vestuario de la Ertzantza y el policía trans.
Estos días estamos asistiendo a otro espectáculo más de los medios de comunicación. La noticia que ha salido a la luz y ha soliviantado a las clases políticas y populares está vez ha sido la de un policía autonómico que se siente mujer y, al parecer quiere cambiarse en los vestuarios de mujeres, obviamente. Pasando por encima los prejuicios habituales se me ocurre decir un par de cosas.
Primero: No entiendo el miedo a los cuerpos desnudos, no me parece razón suficiente el decir que tiene cuerpo de hombre y que no debe usar un vestuario femenino y viceversa y segundo: nadie te segura que en los vestuarios de tu sexo no levantes pasiones en algún paisano o paisana.
A modo de resumen también diría que los constructos mentales derivados de la represión de las libertades individuales históricamente llevadas a cabo por los poderes públicos siempre acaban emergiendo por donde menos se les espera. Hasta aquí puedo escribir. Gracias por leer.












