23. Parpadea y te lo perderás
La forma en que tus ojos se arrugan cada vez que sonríes
Haciendo que mi corazón aletee, como las mariposas
Recorriendo la mente, en la luz una vez hosca
Iluminando los rincones más oscuros de la habitación con los colores más vivos
Era carmesí, vibrando infrarrojo en los semáforos de la ciudad cuando corrimos hacia el concierto
O un atardecer anaranjado poniéndose sobre nuestros sueños y sobre nuestras sombras
Como el papel amarillento de la última carta que me escribiste
O la risa bajo las hojas de cristal esmeralda que caían alrededor nuestro en un bosque urbano
Aquellos saltos a través de los charcos de la primera lluvia azulada que vimos juntos saliendo de la escuela
Parecido a la tinta de tu pluma volviéndose púrpura, ultravioleta: ardiendo a través de mi corazón anhelante
Un toque, ese sentimiento
¿Así fue enamorarse por primera vez?
Sentir nada más que el latido silencioso y fugaz de mi corazón
Amplificando todo en pleno esplendor, todo tan verdadero
Totalmente cegado por la forma en que el amor brillaba a través de tus ojos
Una felicidad que una vez pensé que estaba perdida, hasta que te conocí
Hasta que dormí por un segundo, un parpadeo y todo se salió de control
¿Qué sucedió? Lo cierto es que lo sabia y me daba miedo admitirlo
Claro, era algo de lo que no me gustaba hablar
En un parpadeo deje de ver la luz del arcoiris
Pero aún guardo esos colores en mi corazón
Los resguardo junto a tu presencia, con tus escritos ocultos