En los días que me hace falta miro sus fotografías, le hablo al cielo preguntando dónde está, suplicando por poder abrazarla, besarla, contarle que el mundo es un asco, otra vez. Me hace falta la calidez de su mirada, su mal genio y la terquedad de su carácter. Tan libre ella, tan plena, queriéndome a su manera, siendo feliz porque yo existía y haciéndome feliz porque ella existía, porque ella me eligió y se quedó conmigo a pesar del tiempo y la distancia, ella me quería, desde el principio incluso antes de saber si yo iba a quererla, pero ¿cómo no quererla?, con su amor tan precavido, bien dosificado, su acariciar tan cálido y casual.
RockeetQueen








