Después de una ducha calentita y de reponer fuerzas con una deliciosa cena casera, nuestro fantástico equipo de monitores nos ha trasladado al antiguo Egipto: jeroglíficos, faraones y la piedra Rosetta han dado pie a una divertida velada. Después de tantas emociones, ¡hemos pillado la cama con ganas! Mañana más :)







