Podría haberte besado, me hubiera gustado eso.
Estabas tan cerca, demasiado cerca.
Por fin abriste mi corazón y quise resetear esos pocos centímetros que ponen una distancia infinita entre nuestros labios.
En cambio...
Probé de nuevo el sonido de tu voz, el color de las olas en tus ojos, la belleza de tu sonrisa.
En ellos te he encontrado y me he redescubierto.
Mascia Cecchinato


















