Mientras que la pandemia ciertamente debería hacernos reflexionar sobre la importancia del liderazgo científico, el espantoso estado de las cosas en Chile nos sirve como un duro recordatorio de que tras el velo de los gráficos y las planillas de cálculo, gobernar sigue siendo un asunto profundamente político que requiere capacidades de estadista, no habilidades abstractas.
Mathis Bitton Bachelor en Artes, Filosofía y Ciencia Política de la U. de Yale Pasante editorial en National Review












