Es una exhortación más que un juicio. Y el hecho de que no te guste el emisor no va a cambiar el mensaje.
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Es una exhortación más que un juicio. Y el hecho de que no te guste el emisor no va a cambiar el mensaje.
No seas vos
Hace miles de años, incluso antes de que Jesús sea conocido como El Cristo, existía un grupo de judíos que creían que por su linaje y por seguir ciertas normas y preceptos ya eran dignos de la gracia de Dios, se los conocía como fariseos. No voy a entrar en un tema de linaje escogido, porque es un tema muy amplio. Voy a entrar en el área por la cual ellos fanfarroneaban por las calles que si no eras parte, no eras nada.
Obviamente cuando llegó Jesús, estos fariseos se sentían confrontados “¿Salvación por fe?” “¿Gracia, amor?” Parecían locuras las del Maestro. La adúltera que ellos mismos llevaron a los pies de Cristo para que sea condenada y apedreada, fue recibida con perdón y un piedrazo simbólico al corazón de aquellas personas.
“Si estás libre de pecado, animate, tirale la piedra” – dijo Jesús sabiendo lo que ocurría en los corazones de aquel tumulto.
Todos dejaron sus piedras en el piso, alguno que otro seguramente se la llevó o la fue pateando en el camino. Humillante, ¿no? Que la única persona que puede juzgar justamente por las faltas que cometió, fue perdonada y redimida a sus pies.
¿Qué pasa ahora? Alrededor de unos 2018 años después de todos esos eventos, muchos años después de que la famosa Cruz nos salvó a todos, existen unos pseudofariseos que dedican su vida cristiana a encontrar fallas en sus propios “hermanos”; y no son fallas reveladas por el Espíritu y con un espíritu de exhortación – que demás está decir que se realiza en privado y sin juicio condenatorio -, sino que también aquellos cristianos, dañan la integridad de familias, amistades, relaciones con chismes y murmuraciones. Guiados por una falsa seguridad de estar libre de pecado, tiran piedras al azar, con fin de dañar o creerse mejor.
Ahora imaginate, amigo o amiga, desde tu púlpito, escenario, posición de liderazgo o lo que sea que hagas dentro de la iglesia, ¿alguna vez pensaste que la adultera no había conocido el amor de Jesús? ¿Qué hubiese pasado si vos en vez de intentar confrontar a Jesús la apedreabas? Ella seguramente hubiese muerto, sin ser salva. O, si esas piedras – simbólicas – de tu condenación hacia la mujer (algunos le dicen falsa-exhortación, guiada por el orgullo o un complejo interno), van dirigidas hacia vos, ¿cómo te sentirías? Estoy más que segura que quisieras tener la autoridad de Jesús de tu lado, diciéndote: “Levantate, no peques más. Ya te perdoné”
¿Por qué como cristianos, (cuerpo de Cristo) estamos tan empeñados en acusar y causar dolor a tu propia familia? No estoy diciendo que tenes que ser amigo de toda la congregación, pero Dios mismo dice que amemos a todos. Y si tenés dudas sobre lo que es el amor o te viste acusado/a, o fuiste vos la o el acusador, lee 1° de Corintios 13: “No sirve de nada hablar en lenguas, tocar la guitarra, el piano, la batería, etc, ser líder, dar las mejores charlas, cantar como un ángel, enseñar a multitudes, profetizar a todas las naciones , ser diácono o lo que sea que hagas para servir a Dios. No sirve de nada todo eso, si no tenés amor por el prójimo. Sin amor, no sos nada.”
Así que amigo/a, no me gustaría verte similar a un fariseo. No me gustaría que tus propios complejos personales o la envidia que tengas nuble tu juicio y quieras ver la podredumbre que vos tenés y no sabes que tenés por dentro en los demás.
¿Por qué en vez de dañar, intentás sanar? Y cada cambio empieza con uno y de la mano de Jesús.
Ahora sí, Pablo dice que si vas a exhortar, lo hagas en privado (podés tener testigos, pero que sean de confianza), sin chismes, sin murmuraciones y con un corazón dispuesto a perdonar y aclarar todas las dudas; que no haya daños a terceros y que todo sea conforme a como Jesús lo enseñó.
La Biblia también dice que mientras esté en nuestro poder, que estemos bien con todos, vos intentá solucionar los problemas (de la manera que sugerí más arriba), pero si la otra persona está en una etapa necia, ¿qué más se puede hacer además de orar? Vos ya hiciste tu parte, estás libre de carga.
Podría citar mil versículos sobre la paz y el amor. Pero prefiero que los busques por tu cuenta, quizá es mejor así a que te los sirvan en bandeja.
Una última cosa, no vaya a ser que tu condenación y tu juicio nublado por factores externos a los frutos del Espíritu hagan caer o apartar a algún hermano de tu iglesia (que es tu familia), nunca se sabe qué le podría estar pasando a esa oveja. No dejes que se vaya del rebaño, porque una vez herida, es difícil que vuelva a Su Pastor.
No seas vos quien haga pecar o caer a otra persona por falta de amor o compresión. No seas vos quien lastima, defendiéndote bajo el nombre de Jesús. Porque Él mismo enseñó a dejar las piedras de lado y a levantar a quien se arrastra y decirle “Te amo, no peques más”
PORQUE SOMOS POCOS ESPIRITUALES
INTRODUCCIÓN:
Tanto lo espiritualidad como la carnalidad se ven a través de la conducta de todo cristianos.
Demostramos la espiritualidad por nuestros hechos.
Demostramos la carnalidad también por nuestros hechos.
Veremos varios hechos que nos ayudan a ver qué tan espiritual soy y que tan carnal soy.
Espero que nos ayude a meditar para ser lo mejor a Dios siempre.
CUANDO SOMOS POCOS ESPIRITUALES
INTRODUCCIÓN:
Tanto lo espiritualidad como la carnalidad se ven a través de la conducta de todo cristianos.
Demostramos la espiritualidad por nuestros hechos.
Demostramos la carnalidad también por nuestros hechos.
Veremos varios hechos que nos ayudan a ver qué tan espiritual soy y que tan carnal soy.
Espero que nos ayude a meditar para ser lo mejor a Dios siempre.
El Amor no zapatea la verdad!!!
Exhortar
Exhorto
Modo Indicativo - Presente - 1a. Persona Singular
Vía @aanngarcia