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Mats Hummels making fun of Benfica on twitter that ain’t fair dude the slap’s already big enough 😭
Recuerdo de un pasado mejor.
El conjunto de Pep Guardiola consiguió en el Allianz Arena de Munich una mínima renta sobre un buen Benfica en el primer partido de Cuartos de Final de la UEFA Champions League. Un solitario gol de Arturo Vidal a los dos minutos de juego rescató un resultado positivo para el FC Bayern de cara a la vuelta en el Estadio da Luz de Lisboa.
Al ver este partido, es difícil no pensar en el trabajo que ha hecho Pep las últimas tres temporadas en Alemania. Este Bayern está muy lejos de los tiempos dorados de su amado Barça. Es verdad que la apuesta ofensiva realizada es mucho mayor, porque además de la clásica posesión y buen trato de balón en centro del campo que lo caracteriza, el entrenador catalán cuenta con un goleador nato, un Robert Lewandowski que de la mano de Guardiola ha evolucionado como uno de los atacantes más poderosos de todo el mundo.
En el partido ante los portugueses, el francés Franck Ribery, por fin recuperado de su lesión, acompañó el juego de su equipo con una enorme calidad y una gran velocidad para ejecutar las acciones de ataque que desbordaba a los laterales benfiquistas. No solamente él, ya que el potente brasileño Douglas Costas también está demostrando que tiene nivel para jugar en un grande. Si ha estos nombres le sumamos otros como Thomas Müller, Arjen Robben, Mario Götze o el joven francés Kingsley Coman, tendremos un abanico de posibilidades ofensivas dignas de un candidato al título en Milán.
Pero el juego en su conjunto, sobretodo las tareas defensivas, deja mucho que desear. No hablamos de una zaga como la compuesta en su día por un prometedor Gerard Piqué o un bastión como Carles Puyol. Herr Pep cuenta en su plantilla con Jérôme Boateng y Mehdi Benatia, teóricos centrales titulares. Sin tener en cuenta a Javi Martínez que puede jugar en esa posición y rendir a un excelente nivel. Por calidad, por velocidad en los cortes y para hacer la cobertura a los laterales que siempre asumen responsabilidad ofensiva, y sobre todo para sacar la pelota jugada desde área propia, Boateng y Benatia no son los centrales que Pep desearía tener para su filosofía de juego. Él lo sufre constantemente y en el Manchester City volverá a encontrarse con ese enorme problema.
Guardiola confía en un centrocampista y en un lateral para paliar estas dos “importantes” bajas. Joshua Kimmich es un pivote de 21 años, mimado y cuidado por Pep como si de un hijo se tratara, pero su juventud en un equipo con tanta presión le delata en cada jugada en la que es exigido como defensor central. Y David Alaba, que es un excelente futbolista y que rinde donde lo pongas y ante cualquier rival, tiene los defectos de un jugador de banda puesto a jugar como zaguero central, ya que no sabe tirar una línea defensiva y le cuesta el repliegue hacia atrás cuando el rival ataca a la contra.
Jonas Gonçalves, en un estado de forma espectacular y luchando por conseguir la ansiada Bota de Oro esta temporada con el Benfica, dejó claro que este equipo está muy lejos de ese Barça de ensueño. Y si el Bayern quiere despedir a Pep con una Champions, tendrá que construir un sistema de conjunto para arropar a estos jóvenes e inexpertos centrales, posición vital para un equipo campeón.
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