Era la tercera vez en el dĂa que las enfermeras entraban a revisar los signos vitales de Deokyul, sin ningĂșn cambio visible. Si Kanya no se equivocaba ya era el tercer dĂa de inconsciencia por parte del chico y ella, aĂșn no superaba el hecho de que la tuviera entre sus contactos de emergencia, ni que la primera vez que estarĂan solos despuĂ©s de su rompimiento, serĂa en esa clase de escenario. Tras un suspiro pesado la pelinaranja se quedo nuevamente sola en la habitaciĂłn, siendo Ășnicamente acompañada por los sonidos de la mĂĄquina que anunciaba que aquel chico, seguĂa con vida.Â
- Estoy⊠Tan molesta contigo. Se suponĂa que la primer llamada que tendrĂa de ti, serĂa una gran disculpa seguida por enormes regalos mientras implorabas que regresaramos - BufĂł en un intento por sonar bromista, esperando que sus palabras lograran despertarlo.- No se suponĂa que tendrĂa esto, ÂĄTienes que despertar, Deokyul! Tienes que hacerlo para que veas lo muy molesta que estoy contigo - Se acercĂł a su cama, notando aquellos golpes en su rostro, sintiendo como nuevamente su corazĂłn se hacĂa pequeño por la imagen, podĂan haber dejado de ser una pareja pero eso no significaba que no lo quisiera.- Por favor, despiertaâŠ