Es otro grosor, veremos que rinde. El doble más grueso que el otro #KatiaStella #FelicidaT (en Olavarria, Pcia De Buenos Aires, Argentina :-)) https://www.instagram.com/p/B2C7UeahmOs/?igshid=aogkgcti6sqz

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Es otro grosor, veremos que rinde. El doble más grueso que el otro #KatiaStella #FelicidaT (en Olavarria, Pcia De Buenos Aires, Argentina :-)) https://www.instagram.com/p/B2C7UeahmOs/?igshid=aogkgcti6sqz
llegó el diaaaaa!!!👏💖👏💖👏💖👏💖 #coldplayenargentina2016 #felicidat
Pero irónicamente...
Hay gente que sigue haciendo que quiera escribir cosas felices.
Mi cara de #felicidat lo dice todo. #byhappy #beardstyle #mybeard #bearded
¿Se acuerdan de mi ‘ataque’ del 2009 cuando decidí escapar?
Llegó el momento de hacerlo de nuevo, sólo que más planificado.
:D
¿Por qué únicamente escribir cuándo estás triste si hay un millón de cosas más que resaltar cuando estás feliz?
A veces, condicionamos lo que hacemos sólo por costumbre, así como cuando siempre vamos a los mismos lugares porque sabemos que son buenos, y nos perdemos de mil y un opciones que pueden ser mejores sólo por no arriesgar y/o por comodidad.
Hace poco me hicieron pensar al respecto... Y descubrí que poco a poco lo que antes hacía por pasión ahora lo hago por trabajo y que incluso hasta he olvidado cómo redactar sin que suene a noticiero.
Así que decidí irme por esa de “no puedes obtener resultados distintos si siempre haces lo mismo”, la he aplicado últimamente y en verdad me ha ido bien, así que ¿por qué no aplicarlo en otros aspectos? ¡Este es uno!
Hoy estoy feliz y estoy escribiendo... Ese es un buen comienzo.
Y es que ser feliz por cosas pequeñitas llena más que cualquier cosa, y aunque quizás las letras no sean tan profundas, vale la pena hablar al respecto.
Una sonrisa, una voz de dormido, un libro, e incluso una despedida pueden convertir un día cualquiera en uno extraordinario. Porque resulta que lo realmente extraordinario y maravilloso, se encuentra así, en las cosas simples.
En sentarse en un banquito, olvidarse del tiempo y mirar las estrellas. En ir a lugares que no conoces con gente que no conoces. En esas cosquillitas que te hacen sentir niña de 15 por no saber si acercarte o no.
En un café que te despierta en la mañana, en esa brisa inesperada mientras mueres de calor, incluso, en esas perdidas en una ciudad que conoces, que te hacen ver que en cada esquina hay una aventura que aguarda ser vivida.
¡Es que hay felicidad hasta en el sueño! Porque puede que no recuerdes que pasó por tu mente mientras Morfeo te llevaba de paseo, pero si disfrutas cada partecita del día, te vas a dormir tranquilo, feliz... incluso pidiendo que lo que estás pensando siga mientras duermes; como cuando eres chiquito que crees que todo es posible y por ende, lo es.
Escribir feliz es divertido, la cuestión es que vienen mil cosas a la cabeza que me provocan escribir y no se cómo volcarlas en papel... Creo que es más dificil describir la felicidad que la tristeza, supongo que porque cuando estás feliz, lo apropiado es vivirlo y no buscarle por qués.