Equestrian portrait of Cardinal-Infant Ferdinand of Austria. After Gaspar de Crayer.
seen from China

seen from China
seen from United States
seen from China

seen from Maldives

seen from Russia
seen from China
seen from Japan

seen from United States
seen from China

seen from China
seen from China
seen from China
seen from Singapore
seen from Malaysia

seen from United States
seen from China

seen from Ukraine
seen from Germany

seen from China
Equestrian portrait of Cardinal-Infant Ferdinand of Austria. After Gaspar de Crayer.
Ferdinand I, Holy Roman Emperor.
Rubens: Fernando de Austria, infante de España, cardeal-arcebispo de Toledo, chamado o Cardeal-Infante
ISABEL DE PORTUGAL: La muerte del Infante Fernando
El tercer hijo de Carlos e Isabel nació en Madrid el 22 de noviembre de 1529. El emperador no llegará a conocerle. En esos momentos se hallaba en Bolonia, preparando su solemne coronación. El parto tiene lugar sin excesivos problemas, y nace un niño hermoso y robusto. Isabel hace gala de su dominio del dolor, como en los anteriores alumbramientos. Y pide, igual que otras veces, que la habitación donde ha de tener lugar el parto quede en penumbras. Nadie ha de advertir los gestos de dolor reflejados en su rostro. Eso era contrario a su sentido de la dignidad regia. Al niño se le impuso el nombre de Fernando en recuerdo de su abuelo, entre grandes demostraciones de júbilo y entusiasmo popular. La sucesión se veía reforzada con este nacimiento, era un nuevo varón. En Bolonia, cuando Carlos tuvo la noticia, a primeros de diciembre, se festejó su nacimiento con solemnes actos litúrgicos y grandes fiestas cortesanas. En cuanto Margarita de Austria tuvo noticia de este nacimiento, escribió una carta a la emperatriz dándole la enhorabuena, recordándole la promesa que tenía de Carlos V de enviarle al infante y le promete que ella animaría al emperador a que volviese pronto a España y cumpliese de nuevo como marido. La gobernadora de los Países Bajos le pedía a Isabel que le mandase a su hijito recién nacido para criarlo y educarlo ella en su corte de Malinas, a cambio de ello intentaría lograr que su sobrino volviera al lecho conyugal. Sin embargo, a la alegría por el nuevo nacimiento seguiría muy pronto la tristeza por su temprana e injusta desaparición. Algunas fuentes indican que el pequeño infante falleció el 14 de julio de 1530, cuando aún no había cumplido el año de vida. La crónica de Pedro Girón lo recoge de este modo: Este año, a principios dél, estuvo la emperatriz en la villa de Madrid y estando allí dio al infante don Fernando una enfermedad que llaman las mujeres alferecía, que son unos temblores y desmayos que acaban los niños en poco tiempo, y ansí hizo a este infante, que no duró un día natural. Y aún nos aporta más datos, como la gran fortaleza moral de Isabel, pese a su sentimiento de dolor, que inició inmediatamente sus actividades habituales de gobierno, sobreponiéndose a su tristeza, aunque no tardó en sufrir unas pertinaces tercianas que la obligaron a posponer reuniones y decisiones. Carlos V recibió la noticia de la muerte de su hijo en Augsburgo y desde allí mandó sus condolencias a su esposa a finales de julio: El fallecimiento del infante nuestro hijo habemos sentido, como era razón, pero pues Nuestro Señor, que nos lo dio, lo quiso para sí, debemos conformarnos con su voluntad y darle gracias y suplicarle que guarde lo que queda, y así os ruego a vos, señora, muy afectuosamente que lo hagáis y olvidéis y quitéis de vos todo dolor y pena, consolándoos con la prudencia y ánimo que a tal persona conviene. Fuentes: Villacorta, Antonio. La Emperatriz Isabel. Editorial Actas 2009 Alvar Ezquerra, Antonio. La Emperatriz. La Esfera de los Libros 2012
Fernando attacked me with sarcasm.
And that is how you write Fernando de Austria, my friends.
Young Ferdinand of Austria
Requested by Anonymous
Carlos & Fernando
Requested by @arielno
El cardenal guerrero que dirigió a los Tercios españoles en la victoria de Nördlingen
El cardenal guerrero que dirigió a los Tercios españoles en la victoria de Nördlingen
ABC.es
«No es creíble cuan llenos y cuan sembrados estaban los campos de armas, banderas, cadáveres y caballos muertos, con horridíssimas heridas», escribió sobre la victoria católica el oficial español Aedo y Gallart. En 1636, el hermano de Felipe IV conquistó Corbie, a pocos kilómetros de París, donde la familia Real fue evacuada de la ciudad a casa de la amenaza española
Museo del Prado | El…
View On WordPress