✨ Mi haul de la FicZone 2025: compras, velas y modo zombie existencial ✨
¡Al fin os traigo el carrusel con todo lo que me pillé en la FicZone este año! 🎉✨
No voy a mentir: me he pasado de madre, sí, lo sé, lo reconozco y soy consciente, pero también os digo: no me arrepiento de absolutamente nada. 😂 Cada cosa que compré me hace feliz, así que si había que pecar, se peca a gusto.
Entre todo lo que me llevé, hay merch de Sir Pentious de Hazbin Hotel (porque sí, sigo cayendo en las redes de personajes caóticos y teatrales, no me culpéis), un marcapáginas precioso que sumaré a mi colección interminable (algún día espero usarlos todos, pero ese día no es hoy), varias prints de artistas que son verdaderamente una maravilla (gente con tanto talento que duele, literalmente), y también un par de cositas del juego de cartas Black Stories (perfectas para crear un poquito de caos y risas raras con los amigos). 🤭
Ah, y muy importante... VELAS. Sí, eso que veis en la mesa son velas, y no son velas normales. Son velas que huelen tan bien que por un momento crees que puedes vivir en un anuncio de perfumes. Encender una de esas velas es como decirle al universo: "hoy sí me merezco un día de paz". El ambientazo que crean es simplemente otro nivel.
Sobre la convención como tal: por la mañana fue todo felicidad, emoción y energía. Estuve recorriendo los pasillos, mirando puestos, debatiéndome interiormente entre "lo necesito" y "no lo necesito pero lo quiero igual", haciéndome fotos mentales de todo (y alguna que otra de verdad también). Sentía que podía con todo.
Pero claro, conforme fue avanzando el día, mi cuerpo y mi cerebro empezaron a decir "hasta aquí hemos llegado". Llegó ese momento mágico en el que entras en modo zombie existencial: caminas, miras cosas, asientes, sonríes, pero en tu cabeza solo hay un pensamiento: "¿Dónde está mi cama?". 😂
Y es que sinceramente, mi batería social no es que sea pequeña, es que está averiada. Aunque me haya recargado durmiendo bien la noche anterior, ya sé que a medio día empieza a parpadear el iconito de batería baja. Es como estar jugando un RPG con la barra de energía en rojo desde las 3 de la tarde.
Por suerte, no estuve sola. Estuve acompañada de varios amigos que hicieron el día mucho más divertido, más llevadero, y más bonito. Es verdad que ya a esas horas hablábamos más en monosílabos que otra cosa ("¿Te gusta?" "Sí" "¿Te lo pillas?" "Mmmh"), pero aun así, compartir momentos así con gente que te entiende no tiene precio. 💖
Creo que momentos como esos son los que realmente hacen que merezca la pena salir, gastarte un poquito más de lo planeado, y volver a casa con los pies doloridos pero el corazón contento.
Y bueno, amores, tampoco me quiero enrollar más (aunque ya he escrito como si me pagaran por palabra 😂). Solo espero que os haya gustado ver todas las cositas que me pillé y que os hayáis echado unas risas conmigo.
Recordad: en eventos así el dinero no cuenta, solo cuenta la felicidad. (Mi cartera está llorando pero mi alma está vibrando alto, así que equilibrio hay). ✨
¡Nos vemos en el próximo post! Hasta entonces, cuidaos, cargad vuestras baterías sociales y no olvidéis mimaros un poquito, que siempre hace falta. 💖
¡Un besazo enorme, amores!
— Crónicas de una compradora impulsiva ✨