La llaman... "La esquina de la muerte".
Porque de tanto accidente, un día la misma muerte ese nombre le dio.
Infundiendo terror con su faz envuelta en velo negro una noche a ese cruce desde los infiernos ascendió, dejando su hedor a cuatro esquinas para hacer oficial la maldición en aquél lugar.
Así infundiendo miedo a la comunidad, regresó a los avernos habiendo concluido su maldad, la cual cada día se manifiesta en la humanidad, cada persona que transita o cruza por alguna de esas esquinas no sabe lo que sucederá, ya que por lo menos tres accidentes diarios son la cuota a pagar por ese maldito lugar.
Peatones y conductores corren el mismo riesgo, por distraídos o curiosos se enfrentan a un terrible final, miéntras la muerte desde la oscuridad aplaude y festeja por almas nuevas que podrá castigar.
Papittafritta
















