¿Por?:(
seen from Netherlands
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from China
seen from Italy

seen from United States
seen from Maldives
seen from Germany

seen from Germany
seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from China

seen from United States

seen from Maldives
seen from United States

seen from Russia
seen from China
seen from Türkiye
seen from China
seen from United States
¿Por?:(
No se puede hacer nada
Ya sé que no hay nada más que hacer, que probablemente todo ha llegado a su fin y no habrá un punto seguido. Mi corazón aún no acepta su ausencia, pero sé que debo alimentar pensamientos positivos y centrarme en seguir adelante con mi vida. Di lo mejor de mí, y aunque no fue suficiente, creo que lo mejor es dejar de buscar o forzar las cosas. Si algo tiene que suceder, sucederá por sí solo.
La vida me enseñó a no forzar las cosas. En especial el amor. Hace tiempo comprendí que las cosas que van a ser para uno el mismo destino las guarda hasta que lleguemos a ellas.
Y lo que no, lo arranca, lo quita, lo aleja así duela. Ya no me torturo, ahora soy de dejar fluir lo que venga.”
LeerEntreMujeres
DEJEMOS DE ‘FORZAR’ QUE SUCEDA ALGO
Dejemos de tratar que suceda algo.
Dejemos de hacer tanto si nos está des-gastando, o con ello no estamos logrando los resultados deseados.
Dejemos de pensar tanto en ello.
Dejemos de pre-ocuparnos por ello.
Dejemos de estar tratando de forzar, de manipular, de obligar o de hacer que suceda.
HACER QUE SUCEDAN LAS COSAS ES CONTROLAR
CONTROLAR ES AUTODERROTISTA. No funciona. Al ofrecernos demasiado para hacer que suceda algo, de hecho podemos estar impidiendo que ocurra. En cambio:
• Podemos tomar una acción positiva para ayudar a que sucedan las cosas.
• Podemos hacer nuestra parte.
Pero muchos de nosotros hacemos más que nuestra parte. Sobre-pasamos los límites de cuidar y hacer nuestra parte y nos embarcamos en una conducta controladora, coercitiva, de cuidar excesivamente a los demás.
Hagamos (sólo) nuestra parte relajadamente, con armonía, en paz. Luego, dejémoslo ir. Simplemente dejémoslo ir. Obliguémonos a dejarlo ir si es necesario.
”Actuemos como si”. Pongamos tanta energía en dejarlo ir como la hemos puesto en tratar de controlar. Obtendremos mucho mejores resultados.
Puede ser que sí o no ocurra de la manera como nosotros queríamos y esperábamos, pero nuestra conducta controladora tampoco hubiera logrado que sucediera.
Aprendamos a dejar que las cosas sucedan, porque ocurrirá de todas maneras, y mientras esperamos a ver qué sucede, estaremos más felices y también lo estarán quienes nos rodean.
”Hoy dejaré de forzar a que sucedan las cosas. En vez de ello, permitiré que las cosas ocurran de manera natural. Si me sorprendo tratando de forzar eventos o de controlar a la gente, me detendré y des-cubriré una manera de des-apegarme”.
Aceptemos NUESTRO deseo, aceptemos también el deseo DEL OTRO; aceptemos que no todo (afortunadamente) depende de nosotros y tampoco del otro… es justo… está bien que así sea… y es que…
… NO ES LO MISMO...
”Tengo que poder”
”Se tiene que quedar”
”Me tiene que querer”
”Me tiene que invitar”
”Debe ser el primero”
“Tiene que obedecer”
”No debe ir...“
... QUE...
”Si quieres”
“Me encantaría”
“Yo disfruto que estés”
“Hago lo mejor que puedo, a veces no lo logro a veces sí...“
El fluir te llevará a lugares donde forzar las cosas no podrá.
No me gusta pero, vivo por y para los demás
HARTA de forzar vínculos, el que quiera estar que esté y el que no que se vaya a la concha de su hermana