"Capturando Emociones: La Historia de Don Valentín, fotógrafo de la Basílica de Caacupé"
En la basílica de Caacupe con una energía vibrante, Valentín Sanabria, un fotógrafo apasionado que ha dedicado 41 años de su vida a capturar momentos. Los domingos, tras la misa central, Don Valentín se instala en la explanada con su equipo peculiar: caballos y carrozas de madera, todos adornados de manera pintoresca. Su misión es crear recuerdos impresos para aquellos que buscan llevar consigo un pedazo de ese instante mágico.
Desde sus inicios, la famosa cámara instantánea Polaroid fue su cómplice, pero el avance digital no lo detuvo. Ahora, con una Nikon y una Canon, Don Valentín fusiona la tradición con la modernidad. Dos cámaras, un par de tarjetas de memoria y una impresora portátil, conectada a la energía de uno de los postes de la explanada, forman parte de su improvisado set fotográfico.
“Valentín no solo captura imágenes, sino emociones impresas en papel, un legado de 41 años de pasión”
Cientos de paraguayos han sido testigos de la cordialidad y sobre todo la agilidad de Don Valentín para inmortalizar momentos especiales. También tiene el orgullo de ser el pionero de este noble oficio. Un negocio que ha resistido el paso del tiempo, regalándonos recuerdos que atesoramos en nuestras memorias y que algunos aún conservan con cariño aquellas “amarillentas fotos”. Es así como se convierte en guardián de recuerdos que perdurará en la historia de Caacupé.
Así que, si alguna vez te encuentras con Valentín, no dudes en pedirle una foto. Llévate contigo no solo una impresión, sino el testimonio de un hombre trabajador y apasionado que ha dedicado su vida a capturar la esencia de momentos irrepetibles.












