Hace exactamente veintidós días, nueve horas y ocho minutos que desapareciste. Pero yo sé que estás ahí, en algún lugar, peleando con los fantasmas que saquean tu cabeza. Y aun cuando no puedo verte, no dejaré de buscarte. No dejaré que te esfumes como esas nubes que mirábamos juntos deshacerse en el cielo.
cattleya







