Ensayo: El aborto inducido ¿Penalizado?
El aborto inducido es un tema actual muy discutido por las personas que creen que se debería penalizar a quien se induzca y quien induzca un aborto y por las personas que creen que este acto no debería ser penalizado hasta cierto punto del desarrollo embrionario o en su totalidad.
Todos ellos difieren en argumentos y sugestiones, aun así todos comprenden cierto razonamiento y sentido común.
La mujer en toda sociedad y civilización cumple un rol importante e indispensable, el rol de madre. Ninguna sociedad, ni población biológica animal podría conformarse sin este cuidado parental.
El cuidado maternal inicia cuando el futuro embrión se implanta en el útero de la mujer y comienza su desarrollo, es entonces un ser único, tiene vida. Pero su vida es limitada al cuidado materno y el aborto conducirá a su muerte.
Este proceso es sumamente cruel y no tan solo para el feto, sino también para la madre. Entonces, ¿Por qué una mujer se induce un aborto?
“La cosa es sencilla y es sentido común, creo que nadie puede estar a favor del aborto como cuestión de principios, pero hay un cuadro de mujeres en toda la sociedad que se ve en la amargura de tener que tomar esa decisión contra viento y marea, porque la familia no la entiende, por soledad, en fin, por avatares de la vida y ese mundo vive en la clandestinidad y la explota y se jode la vida y toma decisiones más allá de las discusiones de principios que puedan tener los políticos y los filósofos”. José Mujica (Presidente de Uruguay)
Puesto que ninguna mujer aborta por placer, ni mucho menos por entretención, no es un fetiche, ni mucho menos un asesinato planeado, las mujeres que se inducen a un aborto comprenden motivos similares, muchas de ellas pretenden continuar estudiando o temen ser expulsadas de sus empleos o jamás conseguir uno, otras han sufrido una violación de las que jamás han hablado o han sido abusadas repetidas veces, muchas otras han concebido a muy temprana edad, a edad muy avanzada, presentan problemas de salud o escasean de recursos primordiales e independientemente del motivo que la lleve a tomar esta decisión, la mujer aborta pese a las consecuencias mortales o de fallo y pese a las secuelas que pueda dejar en ella. No es en definitiva una decisión fácil, sino más bien riesgosa para una mujer.
Las mujeres de todas partes del mundo recurren a abortos inducidos. En países donde esta práctica es ilegal y penalizada las mujeres recurren de todas formas a este procedimiento, aun así cuando esto signifique violar la ley, de hecho, no hay ninguna relación determinante entre el estatus legal del aborto y la frecuencia con la que este se lleva a cabo.
Chile registra la tasa de abortos más alta de América Latina, hasta llegar a 40.000 abortos al año. Y aunque los abortos informados son 40.000, la llamada "cifra negra" de abortos se eleva a los 160.000, según expertos en materia reproductiva.
Las estadísticas oficiales reflejan sólo los registros de mujeres que son arrestadas por practicar el aborto, las que mueren tras un aborto clandestino y las que acuden a hospitales producto de una complicación. (Agencia EFE)
Por ende, queda demostrado que la penalización de esta práctica no impide que se lleve a cabo, pero si lo lleva a la clandestinidad y como consecuencia las mujeres se ven obligadas a recurrir a procedimientos riesgosos, en condiciones insalubres y a menudo con personal no capacitado, además de que muchas mujeres tratan de inducirse abortos ellas mismas.
El número de mujeres que mueren a causa del aborto anualmente es 68.000, lo que equivale al 13% de la mortalidad materna. En América Latina, el aborto inseguro es responsable del 17 % de las muertes maternas. (OMS)
Estas cifras dan espacio a la discusión por despenalizar el aborto, puesto que es una crisis de salud pública.
“Yo creo que hay que reconocer la existencia de este hecho y ponerlo arriba de la mesa, legalizándolo, nos da la oportunidad de poder obrar persuasivamente sobre la decisión de esa mujer, y si hay alguna cuestión económica, de soledad o de angustia, los sitios demuestran que muchas mujeres retroceden y se pueden salvar más vida, lo otro es dejarlas aisladas en el medio de su drama, me parece que es hipócrita, tenemos que hacernos cargos, y tratar de salvar la mayor cantidad de vidas posibles” José Mujica
El aborto inducido en Chile no puede ser penalizado por una discusión moral, no podemos hablar del derecho a la vida del no nacido, puesto que se permiten termoeléctricas e hidroeléctricas, que acaban progresivamente con la vida del ser nacido y su entorno, granjas industriales en donde se masacran animales con suma crueldad o siendo que se permite que pesqueras industriales afecten irremediablemente el ecosistema acuático extinguiendo más especies o que se permita el sacrificio de vacunos recién nacidos en lecheras industriales, porque no existen diferencias de “valor” entre las vidas de distintas especies, incluyéndonos, somos parte de un ecosistema, una biósfera y sobrevivimos con sus interacciones.
“No puedo discutir esto como una cuestión de principios, lo discuto como una realidad”. José Mujica
Queda entonces demostrado que el alza de la tasa de abortos de un país y hasta del mundo no se detiene ni disminuye mediante restricciones y presiones sociales y esto llama además al estado y a la población a cuestionar los problemas sociales que conllevan a un aborto: ¿Por qué la mujer teme perder su empleo al quedar embarazada?, ¿Por qué la mujer recibe menos remuneración que el hombre?, ¿Por qué la mujer difícilmente sigue estudiando después de un embarazo?, ¿Por qué la mujer fue abusada?...
Se necesita crear y sustentar un plan para reducir la tasa abortiva y todas estas problemáticas marcadas por una educación impuesta por el patriarcado.
“A consecuencia de una educación patriarcal de más de seis milenios, estamos forzados a aceptar las valorizaciones trastocadas como si fueran verdades. La naturaleza del hombre ha sido violentada”. Tótila Albert (Poeta-Escultor Chileno)
Se necesita un plan que oriente y proteja a la mujer y al hijo en su vientre, pues restringir la elección del aborto es dejar aisladas a las mujeres en medio de su drama. Despenalizar el aborto es el primer paso para que la mujer pueda elegir dar a luz y no verse sumida en distintas problemáticas sociales que la lleven a optar por la interrupción del embarazo. Los siguientes pasos deberán enfocarse en la protección de la mujer, el apoyo socio-económico y cultural, la facilitación para la prevención de embarazos no planeados y por sobre todo, el término de las discriminaciones sexistas dentro del laburo, el otorgamiento de una educación sexual a adolescentes y el fin a problemáticas sociales predominantes, como el lucro de la educación, de las AFP, las estafas de las isapres, la mala atención de salud pública, etc... Pues estas problemáticas niegan el derecho fundamental por el que se discute, éste es el derecho a la vida, donde el ser nacido y el no nacido deben tener los medios adecuados para desarrollarse, tanto así económicamente, académicamente, ecológicamente y salubremente, ya que un estado debe preocuparse de que los medios sean los más viables para la vida.
“Cuando aparece la sabiduría, aparece también una mayor libertad; la vida se pone en orden y todo fluye como debe fluir”. Claudio Naranjo (Psiquiatra Chileno)
Gabriela Arancibia












