Para siempre y por siempre seré tuya Jesús Gabriel Lobato García, a pesar de los llantos y sufrimientos que tenemos el uno al otro, ambos somos uno, estemos separados, estemos cerca, como sea que estemos; sé que estaremos juntos a pesar de no estarlo porque me he dado cuenta que a pesar de todo nos tenemos en mente el uno al otro y nuestro cuerpo nos pertenece, por que jamás podré hacer el amor con otro hombre como lo he hecho contigo y tu tendrás en mente que al momento de hacerme el amor pronunciabas mi nombre.
Te amo más allá de la razón y más allá de mi existir, eres todo lo bueno que habita en mí, he aprendido a amarte, a pesar de las cosas malas y todas las experiencias he aprendido que a pesar de tantas cosas; mis sentimientos, mis pensamientos y mis deseos son solo contigo, mis sentimientos te pertenecen Gabriel, y nunca tendré espacio en mi corazón para otra persona que no seas tu, mis letras te pertenecen, todas las cosas que te escribo jamás las podré ocultar que simplemente son para ti cada línea que surge desde mi alma, desde mis sueños, desde mis deseos, todo te pertenece: mi cuerpo te pertenece, saciando tu cuerpo, deseando rozar nuestros cuerpos y nuestras almas para fundir nuestro amor.
Quizá no tenemos la valentía suficiente para luchar contra todo para seguir en el momento de apartarnos, pero quiero darte a entender que ningún hombre me quita el sueño como tu mi amor, a las horas de la madrugada te escribo y seguiré escribiéndote, recordándote como todos los días lo he hecho...
Habitando por encima de todo, quiero que sepas que nuestras cosas buenas y el amor surge a pesar de nuestro modo de ser, gracias por tanto, mi amor gatito.
Autor: Maria Isabel del Pilar Calderón Barajas