Gabriel Sequeira - El Anarquista (A Severino Di Giovanni)
Cayó la frase como una guillotina amputándole al cielo la claridad del día. Se hizo noche, se puso oscuro, se hizo noche su rostro duro. Noche negra de negros augurios vigilia larga pensamientos turbios. Cayó la frase de muerte, temible, sacudió con golpe de fuerza terrible. Lo encontró de pie, casi listo, preparado en sus ideas. Lo fusilaron allí mismo, ahogando su grito de guerra: ¡Viva la Anarquía!













