Gearalt A. Devlin
Estimadísimo Gearalt,
Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar,
una calada de algo que me pueda colocar,
una película que consiga hacerme llorar (ahá).
Cambiar un “no me creo nada” por “te quiero, chaval”
cualquier excusa, una chorrada, ¡es buena para brindar!,
soltar en una carcajada todo el aire y después… respirar. Sentirme como una colilla entre tus labios al fumar…
De Pain-Killer.
PD: me pierdo en esos cristalinos ojos tuyos.











