¿Hello? // Sasha & Nate
Lo que habia echo estuvo mal, muy mal, en una escala de maldad, sobrepasaba el limite y es que no se acuerda cuando habia ignorado por mas de un dia a Nathan, y ahora habia sido mas de un dia, habian sido tres meses. Tres meses de no verlo, de no molestarlo, de no regalonearlo, de no mimarlo, de no tener su amistad la cual era preciada para Sasha. Hoy se cumplian tres meses del incidente, de cuando por culpa de unas botellas demas, Sasha habia tenido algo mas con Nathan. Cada vez que ese recuerdo pasaba por su cabeza, Sasha se ponia roja como tomate, avergonzada, lo peor es que se acordaba en los peores momentos. En una reunion o en una cena o a punto de dormirse, lo que era peor. Estuvo en Italia por todo ese tiempo pero ya sabia que era tiempo de verlo de nuevo, de enfretar lo que se venia, de quiza un reto por su parte o karma y que la ignorara tambien, pero debia arreglar eso, era su oso gruñon, no podia estar sin el. Cuando llego del aeropuerto, lo primero que hizo fue ir a un lugar de comida italiana y comprar ñoquis, una pasta que comio mucho en Italia e iria con ella de regalo hacia Nathan, con un par de cosas mas.
Toco la puerta tres veces esperando que le abriera, aun que la respuesta nunca llegaba. --¡Oso gruñon! ¡Se que estas ahi! Soy yo! Nate!--










