SEMINARIO ARTE POR UN LADO Y CIENCIA POR EL OTRO
Con una producción y logística magistral (nunca se espera menos del CENART la verdad), se llevò a cabo este jueves 19 y viernes 20 de junio el Seminario Arte y Ciencia: Terapia y Pathos en el Arte, que de manera un tanto cìnica, pretendió cubrir las expectativas de su conferencista estrella, el Dr. Alain de Botton, sobre las de sus asistentes, que en su mayoría eran jóvenes universitarios y egresados.
Con el objetivo de ir quitando las barreras que existen entre artistas y científicos, e ir fomentando una idiosincrasia de unión entre ambas, se pretende seguir dando vida en futuras ediciones a este seminario; sin embargo, como la mayoría de las primeras veces, no todo fue miel sobre hojuelas.
ARTE VS CIENCIA
¿Quièn le declaró la guerra a quièn?, ¿la ciencia al arte?, ¿cuàndo iniciò esta disociación y còmo para què?. El por què, quizá parezca un poco màs claro: lucha de egos; què le vamos a hacer, es instinto humano, como buenos animales que somos.
“El mèdico es un técnico, – evidenciò el Dr. Francisco Gonzàlez-Crussì en su conferencia magistral La Imagen del Mèdico en la Pintura. Reflexiones sobre su Evoluciòn y Significado – un técnico altamente especializado y sobrevalorado en nuestra contemporaneidad, que actualmente convierte al paciente en objeto de estudio sin formar con èl una relación relevante, y que reduce al cuerpo al verlo como una màquina, pecado original de la medicina moderna, lo que debilita la relación humana entre mèdico y paciente.”
El Dr. Gonzàlez-Crussì tambièn hizo notar que gracias a la tecnología, la función simbólica del tocar al otro, por ejemplo, el mèdico a su paciente, se està desvaneciendo.
Por el lado contrario, “lo que se conoce como ciencias sociales, las humanidades y las artes, nunca han podido demostrar de manera tangible lo que las ciencias duras sì han podido, por eso nuestra sociedad las menosprecia y no les tiene confianza” se discutiò entre los debates expuestos.
Con un seminario que pecò en ofrecer una que otra clase de historia, al grado que no faltò quien se durmiera en el recinto; que pecò en no dejar claro a sus conferencistas en què debían enfocarse, lo que provocò presentaciones improvisadas como la de la Dra. Anamari Gomìs y otras donde solamente hablaron de ellos mismos con puras metáforas, como la exposición de la Mtra. Sabina Berman; y que volvió a pecar al ofrecer temas muy generales, pues cada ponente en cada conferencia introducìa un tema según su área de estudio, nunca integrando la ciencia y el arte a la par, lo que mantuvo una división constante entre èstas en medio de un seminario que presume desear lo contrario.
Las benditas excepciones fueron la conferencia magistral de Alain de Botton que expuso sobre el arte como terapia, donde aseguró que en el arte lo que consideramos hermoso es lo que necesitamos, pues nos reequilibrarà; la presentación del Dr. Jorge Volpi que cautivò al hablar sobre còmo funciona la ficción en nuestro cerebro, combinando su área, la literatura, con la ciencia, y quien afirmó que pasamos alrededor de 5 horas al dìa dedicadas a la ficción y sòlo 1 hora pensando en el sexo, por lo que en esta actualidad, nos es màs necesario hacernos ficciones de nosotros mismos; el Mtro. Stuart Pimsler, quien ha demostrado el cuidado de la salud física y emocional a través de su metodología dancística, y finalmente, el Mtro. Emiliano Gironella, quien organiza talleres socio-artìsticos con niños víctimas de la violencia y el narcotráfico a través de la pintura, que aùn sin datos duros que comprueben su eficacia, pretende funcionar como una terapia emocional y catártica para ellos.
Todos los demás temas, aunque sumamente interesantes de manera independiente, fueron muy dispersos del resto, sin deliberar su relación con el arte o la ciencia según correspondiera y sin opción para descubrir aportación alguna que propiciara el proceso de unión entre èstas.
VOX POPULI
“Faltò congruencia. – me dice una joven de 24 años cuyo último nivel de estudios es el bachillerato – Le daban mucha vuelta… y me dejaron con màs dudas en vez de aclararme cosas; pero me interesè màs, ahora voy a investigar por mi cuenta, con autores y libros que se mencionaron.”
“Hubo ponentes que rompìan el ritmo, sus temas eran ajenos al tema del seminario, nada que ver;” opina un licenciado en Diseño Gràfico de 29 años, “pero sì me quedo con lo que dijo Alain de Botton, que en nuestra misma cotidianidad, sin necesidad de recurrir a sustancias ajenas, hacemos cosas que nos provocan esa misma intensidad; o lo que dijo el doctor de anteojos, que ahorita no recuerdo su nombre,[1] que en sì no nos son necesarias drogas adicionales porque nuestro mismo cerebro ya las genera.”
“Me dejó muchas dudas traducidas a inquietudes, y sacarè mis propias conclusiones de lo que me dejó el seminario, que por cierto, le faltò interacción con la audiencia” refirió un estudiante en Psicología de 24 años.
Guadalupe Lara, de 35 años, de lo màs extrovertida y jovial, abrió su sentir sin tapujos ante su experiencia en este seminario: “Ver académicos de la UNAM fuera de su recinto e intercambiando el discurso me parece de lo màs esplèndido, sin embargo, se deberían de poner a todos en la misma mesa y no al extranjero en alfombra roja; además de que se diò demasiado para sòlo 2 dìas” comenta con ahìnco Guadalupe, quien se declara autodidacta, definido por ella misma como una estudiante libre, de formación continua y no tradicional.
“El audio e imagen de la transmisión y eso de los asientos reservados fue una mamada, no se ocuparon todos y mientras, había gente parada viendo la transmisión,” continùa Guadalupe “y a eso súmale la impresionante arrogancia del director del CENART[2] al no dejar participar a la audiencia. A pesar de todo, se agradece el esfuerzo en traer este tipo de eventos” exterioriza la señorita Lara, quien se dedica a la Lectura en Voz Alta.
Una mente fuera de lo común, se encontraba entre nosotros en los días del seminario: Elina Gonzàlez Vilchis, de 46 años, con grado de maestrìa en artes y cultura visual, con estudios de posgrado en Londres, polìglota, diestra y zurda a la vez, entre muchas otras cualidades, que acorde a ella, le han complicado un poco màs la existencia en lugar de facilitársela, compartiò su opiniòn: “Hicieron falta ponentes extranjeros con enfoque de otras políticas pùblicas y asì, incitar la comparación para posibles soluciones, pues en Mèxico no hay investigación al respecto, no tenemos gente renombrada y especializada, lo que evita que tengamos referencias.”
Al preguntarle què le había dejado este seminario, Elina respondió: “me generò muchas ideas… entendí la problemática que tenemos aquí: falta de mentalidad, de apertura, de condiciones, pues cuando experimentas otras culturas, te percatas de lo atrasados que estamos… lo malo es que nuestro planeta ya no tiene tiempo para aguantar eso”, concluye la señora Vilchis, quien fue la única, junto con Guadalupe, en otorgarme su confianza para darme su nombre.
CONCLUSIÒN
Eventos asì, con una gran producción, una imagen impecable y con invitados que en su mayoría sobrepasaban el grado académico de doctorado, sin costo alguno para los asistentes, verdaderamente son para agradecerse, sería muchìsimo peor no tenerlos; sin embargo, desde mi punto de vista como asistente, cambiarìa toda esa parafernalia por un evento màs ìntimo, sin tantas barreras para interactuar y sentir de manera màs cercana a todos estos conferencistas que con el extraordinario currìculum que se ha ganado cada uno, fueron profundamente desaprovechados con tan sòlo 2 dìas de seminario, el cual no propuso nada y dejó a la deriva muchas cuestiones.
La verdadera finalidad de este evento era quizá reunir a colegas de gran prestigio y trayectoria para demostrar que podían ponerse a la altura de los grandes eventos mundiales, como TED o La Ciudad de las Ideas, ante los ojos de personalidades internacionales como Alain de Botton, quien ya se mostraba cansado y un tanto fastidiado en la segunda ronda del primer dìa del seminario, que para todos fue el màs pesado, con un horario terrible para adaptarse. Este evento no fue pensado para su audiencia, es màs, hasta la alejò al no permitirle desde su propia voz hacer sus preguntas y comentarios a los expositores.
Sòlo esperemos que el próximo seminario sea mucho màs que lo que significò èste: una embarrada de conocimiento sin propuesta alguna.
#XochipilliTovarG
[1] Doctor Oscar Prospèro, para quien se interese.
[2] Àlvaro Rodrìguez Tirado, organizador del evento.










