“Sólo admite que estás equivocadx.”
El hombre es así, incauto de la cárcel del orgullo y fácilmente presa del defecto de los dioses, no aceptar errores de lectura. "¿Y darte el gusto tan fácil?" niega y niega, pronto las comisuras son fantasma de sonrisa burlona, gesto que es invitación a la sátira que como hiedra, lo domina y carcome. "Si quieres que admita algo se me tiene que convencer" y ahí es implícito el desafío, presagio de provocación con intensiones más que nada infantiles, juego de conjunciones retadoras. @goddessgrk


















