Devocional Enero 9 2018
Lectura: Marcos 2
Énfasis: Ver 8-12
La historia que nos narra el autor de Marcos es una historia interesante que nos revela algunas cosa del ministerio de Jesús. Estos 4 muchachos han hecho hasta lo imposible para que su amigo pudiera estar cercas de Jesús y así recibir el milagro que tanto necesitaba. Sin embargo, lo primero que le dice Jesús es que sus pecados eran perdonados. Quizás por la mente de los muchachos y del joven paralitico paso el pensamiento: luego tratamos con mis pecados, primero sáname. A los que estaban ahí reunidos pensaron: y este que se cree que perdona pecados. Mejor que siga con sus trucos para sanar a la gente. Jesús que conoce todo, les hace una pregunta: que es mas fácil, sanar o perdonar pecados. Es una pregunta realmente difícil de contestar. Algunos dirían, es mas fácil perdonar pecados, porque no hay manera de saber si son perdonados o no. Otros dirían, es mas fácil sanar, porque solamente Dios puede perdonar pecados. Pero Jesús hizo algo interesante. Les dice: para que vean que el tengo autoridad para perdonar pecados, le dice al paralitico, levántate y anda, y este inmediatamente recibió la sanidad. Algunas personas se acercan a Jesús por lo que Jesús les puede dar. Y si bien se hacen esfuerzos grandes, la motivación del corazón en ocasiones no es la correcta. Jesús, a través de esta historia nos dice que lo primero que Dios quiere tratar en nuestras vidas es con el asunto del pecado que hay dentro de nosotros. El interés principal de Dios en nuestras vidas es que podamos reconocer que necesitamos de El porque somos pecadores. Cuantas veces oramos y le pedimos cosas a Dios y pareciera que no sucede nada. Es porque quizás, todavía hay asuntos en el corazón con los cuales Dios quiere tratar. Lo otro es que Dios es capaz, no solo de perdonar pecados sino también de hacer el milagro que necesitamos en nuestras vidas. Dios no es un Dios indiferente a nuestras necesidades. De hecho su palabra dice que aun antes de decirle el ya conoce nuestra necesidad. El día de hoy quizás haya alguna necesidad en tu vida. Pídele a Dios primero que perdone tus pecados. Que examine tu corazón, que quite todo lo que hay ahí que no debería estar ahí, y ve como la mano de Dios empieza a obrar en tu vida. Oración: Señor, se que soy un pecador. Reconozco que te fallo constantemente. Limpia mi vida de todo lo que no te agrada y ayúdame a creer en ti. Pongo delante de ti mis cargas y necesidades, sabiendo que tu eres mas que suficiente para mi. En el nombre de Jesús. Amen













