Sentado sobre el sofá con una guitarra en su regazo, tocaba una suave melodía con el simple propósito de matar su aburrimiento. Suponía que todos sus compañeros estaban trabajando, o bien, en sus respectivas habitaciones, por lo que no debía preocuparse porque alguien interrumpiera su tranquilidad. Tan concentrado en sus asuntos estaba, que ni siquiera notó que una persona había ingresado en el lugar hasta que oyó una voz, no pudiendo descifrar las palabras dichas. —¿Uh? —preguntó, deteniendo el movimiento de sus dedos para alzar la vista.













