Send my muse a dream, whether it be a nightmare, a wet dream, a trippy dream, or whatever else and I'll write my muses reaction waking up after that dream.
—¡No!— jadeó y abrió los ojos repentinamente, despertando del horrible sueño en que había estado sumido. Había sido horrible, realmente horrible. En un acto reflejo, llevó su mano a su cabello, como si esperara encontrarlo del color que, en sus sueños, Grace le había obligado a teñir. Tragó saliva pesadamente y se levantó, aún con su corazón latiendo rápidamente y sudor en su cuerpo. Vaya, es que cualquiera se preguntaría qué tipo de pesadillas podía tener el rubio, y aunque ésa no era la única, sí era una de ellas. Auden era muy vanidoso, y aunque no lo fuera gritando a todo el mundo, sí era consciente de lo importante que era su cabello en toda esa imagen que le rodeaba y todos tenían de él. Se dirigió al baño para asegurarse. Si en verdad había ocurrido, Grace estaría muerta. Él la mataría con sus propias manos, sí. Encendió la luz y su reflejo de inmediato le volvió la mirada. Ah. Suspiró de alivio. Seguía tan dorado y perfecto como siempre.