Regalos de Santa Clos, Claus, Klaus (o como se escriba)
He estado leyendo post de padres preocupados porque les faltan juguetes para comprar, que a los niños de repente se les ocurre cambiar de idea antes del 24 de diciembre y los papás andan como locos, desesperados, casi pagándole al pollero para que le traiga de Laredo algo similar al muchachito o muchachita, que salen con sus necedades. Recuerdo cuando yo le pedía mis regalos a Santa. Somos 3 hermanos y mis papás nos pedían que escribiéramos varias opciones de regalo en la cartita, pero que Santa solo nos iba a traer un regalo, que porque no cabían tantos en el trineo. Siempre tuve los primeros lugares, era buena niña y rara vez mis papás me regañaban. Te cuentan la historia de que si eras bueno(a), el gordo té traía lo que tú pedías porque obviamente lo merecías. Hay niños a los que se portan mal y les dejan carbón. Pues cada que hacía mi carta pedía lo que me gustaba: Muñecos Una casita de la Barbie (la de 3 pisos) El microhornito La máquina de raspados Un nenuco Una carreola (para el nenuco, obvio) Y ya no me acuerdo que más. Pues siempre me traía el "similar" o cualquier cosa que no era lo que había pedido. Para reemplazar la casita, una vez me trajo un cartón que se doblaba como libro con impresión de un cuarto de casa y un sillón que se hacía cama para la Barbie. ¿Dónde está la fregada casa? La respuesta de mis padres fue que no cabía en el trineo y que jugara con mi imaginación, el cartón era la casita. Nunca me trajo el nenuco, me traía una muñeca que hiciera babitas. Mucho más grande y no se parecía al nenuco. Nunca me trajo la carreola, me trajo un carrito con elementos de limpieza para niña. Y ni modo, es lo que hay. Yo no lo entendía, pero era lo que mis papás podían pagar y regalarme. No podían decirme la verdad por la mentada historia de Santa Clos. Hubiera preferido que mis papás me dijeran la verdad en vez de sentirme mal cada que llegaba a la escuela y los niños burros presumían de que Santa les había traído 5 regalos y a mí solo 1. Hay que enseñarles a los niños el valor de la familia, lo que cuesta ganar dinero para comprar las cosas y no hacerles un cuento de que "si te portas bien y sacas buenas calificaciones, Santa te trae lo que pidas".















