Las Nuevas Aventuras de Grinderele
Por Eglón Mendoza
Grinderele: Resuelto el pedo chavas, ya no hay dolor, ya no hay angustia, ya no hago refresh, ya no consumo datos del celular de la Yair, ya nada. Lección aprendida: más rápido cae una adolorida que una mal parida.
Y atención chavas, cuando el culo se hace adicción, hay pedos. Y no de los que se imaginan, sino pedos pedos. De esos que se atoran peor que una gordita santa en el metro Candelaria.
Respiro y les digo – ¡Ni uno más, ni un cabello más! Está bien que una tenga sus vicios, que se le revele una al sano criterio, que el “culocentrismo” nos aturda las bolas. Pero de eso, a tener que aceptar una tomada de pelo como si se tratara de un buen y decente drama, no chavas. En esos casos lo mejor es un buen tango arrabalero, una sacudida en el cogote y un buen brindis pal desempance. Y ya después se verá.
Hasta podría agregar que si un culo vuelve es que así tenía que ser, y si no, pues significa que ese culo ahorita ya se cerro… Pero espérate a que tengan hambre, espérate. ¡Van a conocer a las Diosas del Olimpo en tierra de nadie!








